Anegación, inundación, drogadictos en Mixcoac, mujer de ojos de vidrio,hombre tirándo pintura en un cajón, degollada



Anegación, inundación, drogadictos en Mixcoac, mujer de ojos de vidrio,hombre tirándo  pintura en un cajón, degollada

















El resultado de una actividad cerebral intensa nos da como resultado un mar de situaciones de índole muchas veces absurda y otras de reflexión sobre el porque hemos llegado a donde estamos parados. Y como si no bastarán tantas imágenes de la triste realidad, los sueños vienen a multiplicar la película de la vida de cada uno.

Asistí a ayer tarde al Teatro del Deportivo Chapultepec a mirar un espectáculo de baile en donde un nutrido grupo de señoritas, niños, hombres y señoras nos dieron muestra de que afuera en la calle todo está perdido ´pero adentro de sus corazones y su empeño nos vierten en la cara que la cultura, la constancia de quien persevera hace al hombre libre. Y que la educación por medio de la expresión corporal magnifica a la persona. Danza Jazz y bailes folklóricos nos despertaron el alma para plantearnos la posibilidad de que no todo está perdido en Cuautitlán, claro habrá que ir quitando los males de esta sociedad corrupta e imperfecta. La cultura en toda su oferta hace al hombre libre y soberano.

Posteriormente a esa satisfacción hube de encontrarme que la gata people cada vez está más pobre, incluso mugrosa. Sin embargo nos espera y a pesar de saberse en situación de calle nos muestra su cara de gata contenta.

Cuando logré satisfacer el estómago completo de la banda de gatos desvalidos y mi estómago propio, me enfrenté a un poco de televisión comercial. Se vende todo desde el culo hasta el corazón. Minutos más tarde el frío se hizo presente , me coloqué de costado, le menté la madre al mundo y me entregué a lo extraño.

Me detengo en un paraje que según mi mapa dice que estoy por los rumbos del Lago de Texcoco. En la verdad de la vida nunca me he parado en ese sitio. Sin embargo ahora lo hago. A lo lejos no más de cien metros diviso a un grupo de ingenieros que están pariendo chayotes porque el agua negra de ese lago se está filtrando hacia las casas aledañas. Me muestran su preocupación y consideran que el daño será cuantioso. Luego uno de ellos , un bigotón me dice que con Peña Nieto no se puede contar porque este sábado anda de palomo currucucucú, currucucucú.


Por suerte las aguas y la sangre no llegaron y con una plasta de cemento pudieron tapar la filtración.


Una vez resulta la situación, llego a un sitio que es la calle en donde pululo. Ahí si está inundado de a deveras. Hay una serie de automóviles estacionados en batería. El agua les cubrió hasta los motores. Un individuo con cara de naco intenta limpiar su auto motor. Está desesperado y me dice que mi auto también está hechado a perder al mismo tiempo que me pide levantar el cofre. Según él mi carro es un Rambler blanco que se esta desbaratando. Su lamina presenta una oxidación que si quisiera repararlo me llevaría una buena cantidad de pesos. Es entonces que recapacito y le digo que yo no soy propietario de ninguno y que si vamos a mostrarnos sinceros pués a mí me vale pito si se echaron a perder o no.


Por las cosas del sueño eterno me detengo en una esquina que es precisamente en donde estaba situada la Panadería Alba en la Avenida Revolución.
Asomo la cara y miró para la casa de mi abuela. La fachada nunca cambia aunque el puto que la habita y digo el puto porque literalmente es un puto le ha hecho muchos cambios.


Hay tres o cuatro negros como los que viven en la favelas de Rio. No sé porque hay negros Brasileños en mi sueño. El caso es que penetran hasta la sala en donde tantos momentos de esparcimiento pasé con mi querida abuela. Los muy cabrones, son seguidos de cerca por unos uniformados policiacos que parecen de la DEA. Apenas entran, los prietos subidos , cuando detrás de estos les cae la tira. Y son cachados con su manitas, inyectándose heroína, y otros tizos, fumándo grifa.



Ellos al verse descubiertos no les queda más que poner su manos para las esposas. Me acercó a uno de los genízaros y le digo que si estos negros viven en este lugar. El oficial mueve la cabeza afirmativamente. Me entra un coraje y le pegó un putazo en la cara a uno de los drogadictos que para ese momento se convierte en el actor Densel Washington que por cierto también me cae en los huevos, porque dicen que cuando filmó en México y entraba en contacto con mexicano, se lavaba las manos con alcohol para no contraer infeccíón.


Le digo al poli que esa casa pertenecia a mi abuelo el General Brigadier Eduardo Arrieta León y que si él hubiera sabido que su hogar se convertiría en un picadero como los que abundan en Juárez el, mismo saca la 45 y les mete su buenos plomazos. El poli que me escucho mira a otro de sus congéneres y le dice: Quiubole guei ¡, qué te dije. Si yo sabía que esta casa era de un General. Le hice la petición formal y por escrito a la justicia para que cerraran el lugar. Cosa que no se hizo jamás, a los años y en sueños posteriores entraron unos paracaidistas del PRD, Y se quedaron a vivir un tiempo y hasta uno de estos precaristas pudo lograr que el putón cocinero se empinara.


Al filo de las cuatro AM, cuando el sueño hace que muevas los oclayos con más intensidad me vengo a encontrar a unas mujeres que viene caminando calle abajo. Yo estoy sentado en un asiento de piedra, tengo el culo adolorido y quizá rosado. Una de ellas se acerca y como si me conociera me dice que si yo asistí a la escuela de agricultura de Chapingo. Pués fíjate que no. No tengo ni la más mínima idea de cómo se cultiva una papa. Ni tampoco sé si hay árboles de sandía.



Para ese tiempo descubro que la mujer aunque guapa tiene unos ojos de vidrio, negros y profundos que saben brillar al chispazo de los rayos solares. Al saber que no soy el buey que intento reconocer le entrego la mano y al sentir mi piel sobre su propia piel ella hace un rechazo y me dice que mi palma está áspera. Y no solo eso le digo. Al mismo tiempo que se la muestro. Mi mano tiene una película como si le hubiera echado resistol para inhalar. Pero debo aclarar que para mí las monas nunca fueron una satisfacción.



También le enseño que atravesando la palma completamente tengo una herida de dos centímetros de ancho por casi veinte de largo. Tú diras como puede tener estas manotas?.


Esto me recuerda aquella vez en que andaba de chafirete. Unos dos pendejos estaban parados sobre el Eje uno Norte de la pinche ciudad de México cuando unos de ellos me solicitó detenerme. Asi lo hice y metieron un aparato de audio y luego los dos se sentaron. Uno con cara de Rigo Tovar, es decir un naco de tiempo completo me dijo que los llevará a los rumbos de Santa Lucía. Entonces pensé que haría un movimiento de volante para ir al sur. Estos sujetos comenzaron a hablar y por su lenguaje comprendí que eran unos gandallas de mierda.


Dijeron que regresarían a Tepito y con su propia pistola los abaratarían. Dijeron además que no podían haber hecho más porque los otros ratas también andaban con cuchillos. Para ese entonces ya los había fiscalizado, y como Pepito es poco pendejo y le puso penicilina al pito, me detuve en Insurgentes atracito de una patrulla de Joel Ortega.


Los pelafustanes se inquietaron y me dijeron que no me harían nada. Que ellos habrían sufrido un asalto , que les quitaron dinero y que ellos eran soldados. Les contesté que nunca había visto un soldado con las greñas hasta los hombros. Luego me mostró su mano que tenía la misma cortada que yo. Solo que no era una herida reciente pero sí abierta.


Les dije también que si me pensaban robar el momento era bueno porque yo le hablaría al patrullero. Ellos bajando la voz me insistieron en que los llevara a su destino. Me armé de huevos y debo decirte por si no lo sabes que lo que le sobran a un Arrieta son huevos. Enfilé pués por Insurgentes al norte y me preguntaba dónde chingaos estará esa otra Santa Lucía?.


Al cabo de un rato, tomamos la autopista y los soldados greñudos continuaron con su vocabulario de matones, puñales, golpes y putazos. Por momentos me vi tirado en un costal, con varias puñaladas, y tirado en un paraje. Pensé que el producto de mi trabajo se lo llevarían estos pendejos. Cosa que ocurrió tiempo después cuando el pinche gobierno de la ciudad me despojó como si fueran truhanes oficiales de mi auto público.


Pasaron como una hora y media cuando a la izquierda vi aviones militares. Unos despegaban echando humo. Estos aparatos deben de ser del año de cuando las víboras andaban paradas.


El soldado de la cortada me dirigía y entramos a un pueblo. Una vez en sus calles me pidieron detenerme. Uno de los rasos, bajó, se introdujo en una miscelánea para comprar cigarros y una cerveza grandota. Llevaba en sus manos unos vasos plásticos. Me ofreció , cosa que le rechacé porque yo no tomo con extraños.


Volvió a subirse y calles atrás, me señaló una pared de adobe. Bajaron su electrónico y entraron. Yo en lugar de largarme, decidí esperarlos a que me pagaran. Escuché una canción en dónde Tania Libertad canta una aria de ópera. Se abrió la puerta y hizo su prescencia una mujer diminuta, se acercó con sus rasgos de mujer del pueblo y me preguntó cuanto me debían sus muchachos. Hice cuentas y como quedé le dije el costo. La mujer sacó de un pañuelo enredado un fajo dedinero, me entregó en mi mano cortada cuatro billetes de cien pesos.


Para finalizar con esto un hombre se encuentra haciendo algunas reparaciones en un departamento. Me acercó para decirle que la pintura cada vez está más cara. Le muestro los restos que quedaron y que intento estirarlos al máximo. El hombre toma el bote y lo arroja en un cernidor de arena. Miro como lo que me quedaba de pintura se pierde entre los escombros y que ya no podré rescatar. Lo que es el desperdicio.



Abro un ojo casi al dar las siete. Me entran unas ganas infinitas de cagar. Tomo el Publímetro y me entero de que un hijo mal agradecido en Los Estados Unidos y que además era actor y que según su ficha había participado en varias series, llegó a su casa y con un sable japonés degolló a su madre como si de una vaca se tratara. Esta arma creo que se llama catana. Dice su ficha que al momento que le tiraba por el cuello a la mujer , leía pasajes de la biblia en voz alta. Esas tenemos.


Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
28 de noviembre de 2010.
Estados Unidos Mexicanos.

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