Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2014

Clases, reunión, mujer dormida.

Clases, reunión, mujer dormida.




























Usted está a la espera de que comience la clase. El maestro no llega. El maestro es un gordo con el aspecto de un cerdo, usa lentes y tiene los pies prominentes. La clase que imparte es la de derecho civil.

En lo que se aparece su gorda figura se ensimisma y escucha una canción. Usa sus audífonos que por cierto uno de ellos ya no se escucha bien. Pinches chinos ya no hacen nada bien.
A su lado otra persona también escucha su propia música.

Hace acto de presencia el maestro marrano. Se sube como puede a una tarima. Se puede escuchar como se hunde la madera ante el peso de este porcino.

Comienza a hablar y les dá una breve introducción al derecho civil. Usted pone cara de que lo escucha con atención pero la verdad es que no le interesa este tema.

El maestro se percata de usted y le pide que se quite los audífonos. Usted se levanta, se quita los audífonos con violencia y se los arroja en la cara. El maestro pacientemente asimila la ofensa y le rega…

libros de historia, arboles libro enorme, cabeza de granola, bicicletas, magueyales en las barrancas.

libros de historia, arboles libro enorme, cabeza de granola, bicicletas, magueyales en las barrancas.
























Acudo a un librería. Le explico al dependiente que ando en busca de un libro que hable sobre la conquista de México. Me responde que hay varios. Se agacha debajo de un estante y me muestra uno con terminaciones finas. Pienso que este ejemplar debe de ser costoso. Sí, así es.


Bueno que pretendo uno que diga lo mismo pero que tenga menos valor. No me interesa la presentación sino el contenido.

Se vuelve a agachar y me muestra uno que se está deshojando. ¿Le pregunto a Lizbeth que en este caso es la experta que opina?. Lizbeth me mira con sus ojos verdes y me dice que ese está bueno.
Entonces nos lo llevamos. ¿ Cuanto cuesta ?. El hombre se aleja y va a preguntar el precio a una mujer que mira unos papeles. Ella le dice que el libro vale doscientos cincuenta pesos.
Espero la respuesta aunque ya la escuche. Saco de mi bolsillo y le pago. El hombre abre el libro y me muestra la primera fo…

León de melena negra, pared de pan, resbaladilla, puente peatonal.

León de melena negra, pared de pan, resbaladilla, puente peatonal.





























Encontrábame yo en una jaula. De pronto así me vi. Miré alrededor buscando una salida. Por muy flaco que estuviera sería imposible. Los barrotes de esta jaula están muy juntos y no cabe ni una lagartija. Fui a la puerta y descrubrí que el cerrojo tenía un candado de los grandotes. No traigo ninguna herramienta y tampoco puedo hacer fuerzas para intentar abrirlo les digo que no caben ni mis manos.

Inclinado como estoy siento que algo roza mis piernas. Es un león de melena negra. El león se detiene, me mira con unos ojos de vidrio, amarillos y profundos. Pienso que no debo de moverme, estos gatos se lanzan contra todo lo que se mueva. El león se va a la otra esquina y me sigue observando. Se echa. Tengo que salir a como de lugar. El león comienza a gruñir. Subo despacio por los barrotes haciéndola de equilibrista. El león se levanta y más rápido que una flecha me tira una mordida. Me muerde la pierna. Estoy situ…

León de melena negra, pared de pan, resbaladilla, puente peatonal.

León de melena negra, pared de pan, resbaladilla, puente peatonal.
























Encontrábame yo en una jaula. De pronto así me vi. Miré alrededor buscando una salida. Por muy flaco que estuviera sería imposible. Los barrotes de esta jaula están muy juntos y no cabe ni una lagartija. Fui a la puerta y descrubrí que el cerrojo tenía un candado de los grandotes. No traigo ninguna herramienta y tampoco puedo hacer fuerzas para intentar abrirlo les digo que no caben ni mis manos.

Inclinado como estoy siento que algo roza mis piernas. Es un león de melena negra. El león se detiene, me mira con unos ojos de vidrio, amarillos y profundos. Pienso que no debo de moverme, estos gatos se lanzan contra todo lo que se mueva. El león se va a la otra esquina y me sigue observando. Se echa. Tengo que salir a como de lugar. El león comienza a gruñir. Subo despacio por los barrotes haciéndola de equilibrista. El león se levanta y más rápido que una flecha me tira una mordida. Me muerde la pierna. Estoy situ…

En un abril

En un abril
























En un abril y cerrar de ojos en un simple parpadeo pasan los acontecimientos. Ayer se murió el Gabo.

Siendo que hace tres o cuatro días lo ví por televisión luciendo una flor amarilla.

Hoy por la mañana le escribí a mi cielo hermoso, sí a Lizbeth me dijo que estaba triste por la muerte de Gabriel.

Arriba los corazones le escribí conciso.

Pasé a las blancas mariposas y a las bellas tabasqueñas.

Escuché tres o cuatro joropos.

Minutos más tarde al filo de las nueve y cacho que nos atrapa un terremoto.

El edificio se estremeció y comenzó su rechinido, tras, tras, tras y tras.

Tronaron las ventanas, los muebles se bambolearon.

Montserrat se sentó en el piso siguiendo sus propios dictados.

Ave María purísima gritó una mujer.

Desde entonces se fue la luz.

Veinte minutos después me encontré en un mercado desierto.

Sobre una mesa pude ver a un Cristo ensangrentado y un ramo de flores..

En el regreso de mis pasos escuché una algarabía, fácimente eran doscientos, entre nazarenos, y …

Lizbeth Carolina

Una chica, Centro comercial restaurante, mujer con lunares, cuartito, Navidad Noruega, copa con agua y aceite.

Una chica, Centro comercial restaurante, mujer con lunares, cuartito, Navidad Noruega, copa con agua y aceite.
























Usted está de pie sobre una avenida populosa. Se acerca una chica con uniforme de escolapia. Ella le dice en tono familiar que quiere comer algo. Pues vamos a un restaurante . Y se alejan los dos.
Pasan por un centro comercial Usted le dice a la chica que se llama Helen que le espere un instante porque debe de tomar una imagen. Esta arquitectura me gusta. Es de tipo modernista. Sobre todo me agrada la manera en que resolvió el arquitecto. Helen accede, cruza las manos y espera.

Se van de nuevo. Pasan por una vidriera. En el interior Héctor Suárez come apresuradamente. Parece un personaje de Moliere, es igual.

Posteriormente se acerca un señor. Este le dice que tuvo que despedir a dos individuos que no sabían hacer nada. ¿ Nada? no nada. Sólo eran dos aprovechados. Bueno como quieras yo no soy quién para decirte lo que debes hacer o no. Pero me acuerdo cuando le dije a…

Sueños en tango

Sueños en tango



















Son las once y me encuentro en la profundidad del sueño donde todo es mentira y donde todo sucede.

Estoy cantando los sueños de este tango.

Se presenta una obra de teatro en donde se explora todas las miserias humanas. Nadie se escapa. Aparece un grupo de actores. Ellos van vestidos de camisa blanca y corbata negra. Los tres tienen un listón atado a sus espaldas alguien los mueve como sí fueran muñecos.

Llegan tres putas.También tiene sus respectivos listones. Se paran frente a todos nosotros y dicen que son putas porque son mujeres incorregibles.

Se acaba la obra y las gentes comienzan a alejarse. Un señor de nariz larga me pregunta que me pareció esta puesta en escena. Pués nada. Nos habla de como somos las personas.

Sí esa es la lección. Luego me ofrece la mano y se aleja.


Antes de partir la que parece ser la directora se planta en el escenario y aunque hayan pocas personas nos explica que todos los participantes y nosotros somos actores en la vida.
Me voy.
Int…

José Alfredo, robo, gasolina, piso.

José Alfredo, robo, gasolina, piso.



























Es una casa de pueblo.

Debo prepárame para recibir visitas.

En tanto realizo labores domésticas tengo una televisión encendida.

Es una tele Admiral en blanco y negro.

Están trasmitiéndo el programa Noches Tapatías.

Aparece a cuadro José Alfredo Jiménez que entona el corrido del perro negro.

Tocan a la puertas y los demás perros ladran.

Me dirijo presto. En el quicio hay cuatro personas. Tres mujeres con capas azul marino y zapatos chatos. Les acompaña José.


Cabe decir que en las paredes de esta casa hay infinidad de cuadros del compositor guanajuatense.

José Alfredo me saluda y mira la televisión y mira los cuadros. Todo al mismo tiempo. Pone una cara gustosa pero a mí no me dice nada.

Dejo momentáneamente a las visitas de lado y acudo a la recámara en dónde me dormía en los años 70.

Entro súbitamente y descubro a Lourdes revisando mis pantalones. La hija de puta está robándome. Veo con la nitidez de este sueño que sustrae trescientos cincuent…

La abuela, beso de hombres, Nigeria, tocando un seno y edificio.

La abuela, beso de hombres, Nigeria, tocando un seno y edificio.






























Me encuentro durmiendo a pierna suelta este seis de abril.

De pronto se levanta mi ánima y se sienta al borde de la cama.Comienzo a platicar con Gustavo. Le digo sobre aquella tarde en dónde llegué a buscarlo. Abrió la puerta la abuela. Me pidió con la amabilidad que la caracterizaba que tomara asiento.

Así lo hice. En lo que esperaba la abuela se dirigió a la cocina, con un recipiente comenzó a echarle agua a sus plantitas. Luego se secó las manos y camino hasta un mueble. Abrió el cajón que va adelante y sacó una bolsa con chocolates. A la abuela le gustaba darle a las visitas chocolates. Y corrí con tanta suerte que me dio tres.. Sí tres chocolates..
Gustavo recordó a su abuela , se incorporó y estalló en llanto..

Le dije a la abuela que me tendría que retirar. Y así lo hice.

Veo un paisaje como de pastizales. Mientras pasan los antílopes y otras especies que no identifico. Esto sucede repito una y otra vez Nigeri…

Pintando un coche de color crema, me pinté el pelo de negro, llegué a la Navidad.

Pintando un coche de color crema, me pinté el pelo de negro, llegué a la Navidad.



























Ora sí se lució Alfredo me dijo el ñero de la calle Wagner.

¿Y eso porque le pregunte?

¿Cómo qué porqué?

Mire nomás que bien dejó este carro. Mejor que en la agencia.

¿Le parece que lo dejé bien?

Huy sí…

Sí nos ponemos vergas lo podemos vender.

Creo aquí entre nos que este cuate está medio ceguetas. Ni lo dejé tan bien como él dice ni quedó de agencia.

Es un carro de los años cuarenta. Estaba bien puteado y decidí que lo tendría que reparar.

Primero le saqué los golpes. Fui a comprar un martillito de esos chatos y con un pico en la punta.

Así me la pase días y días. Creo que fueron como dos meses.

Luego lo embadurné con una pasta y esperé a que se secara. La chinga viene después.

Eso porque debes de estar talle y talle con una lija de agua hasta que la lámina quede como nalga de princesa.

¿Bueno tú me dirás qué como sé que las nalgas de las princesas están suaves?. Pués a ciencia cierta no lo sé pero…

Pidiendo unos centavos, gato jugando, hospital.

Pidiendo unos centavos, gato jugando, hospital.






















Por lo que veo en este país todos simulan estar contentos y con la barriga llena.

Como esa no es una de mis características tengo que buscar la manera de buscarme unos centavos.

Son las seis de la tarde. Camino por el Paseo de la Reforma . Paso por el Auditorio Nacional.

Voy en puros calzones.Llevó además unas botas negras con calcetines que anteriormente eran blancos.

Me detengo y a cada persona que viene le pido unas monedas para este pobre joven. Ninguno voltea ni para mirarme.

Entonces le digo a quién me acompaña que tenemos que buscar la forma y la manera de sacar para comer.

¿Me dice que porqué no canto canciones y hago ruidos guturales?

¿Pero tendríamos que ensayarlos ?

No. Vamos a hacerlo así como así para ver que sale.

Entonces nos recostamos sobre la banqueta.

No comprendo la razón por la que me bajo el calzón a media nalga. Pero así lo hago.

Después comienzo a interpretar con la pura boca el bolero de Ravel. Esto lo ha…

Ciudad de Durango

Las cebollitas, Canelas, Durango

Metro, juego, relojes.

Metro, juego, relojes.




























Como en los sueños todo es posible viajo en el reluciente Metro del Estado de México.

Me encuentro de pie no obstante que hay lugares vacíos.

Llevo en las manos una bolsa de color verde perico.

Por unos instantes dejo la susodicha bolsa en el suelo.

No me tardo tanto cuando noto que la bolsa desapareció.

La descubro más adelante. Voy para el lugar.

Un hombre la sostiene en sus brazos. ¿Le pregunto que porque se robó mi bolsa?

El hombre me dice que la bolsa es suya.

Se la quito como puedo y la abro para demostrarle que la bolsa es mía.

Veo en su interior y hay objetos de los que usan los albañiles.

No la bolsa no es mía. Se le parece pero no es mía.

Otro hombre baja más adelante. Este lleva una bolsa parecida a la mía. Voy con él.

Se la quito y la abro para no tener que averiguar más.

La bolsa trae mis cosas. Esta situación me enoja, lo tomo por los pelos y llamo a un policía. El policía me dice que se lo deje y que él lo llevara a la comisaría.





Sé que estoy…

Fiesta, escaleras, fábrica, pescado con lodo, la colcha de Catalina.

Fiesta, escaleras, fábrica, pescado con lodo, la colcha de Catalina.






















Una mujer de pelo corto se aproxima a mi persona y me pide que les diga a los de la fiesta que en un rato regresa.

Dice la mujer de pelo corto que en un rato regresa. Que ustedes pueden seguir con su festejo.

Todos ríen, bailan , se abrazan. Parecen felices.


La mujer regresa. Trae uno de esos artefactos en dónde colocan las botellas con suero.

En lugar de las botella con suero trae una botella de ron Castillo. Sí ese ron que hacía estragos en los estómagos.

Las personas se acercan y no paran de hablar. Toman una pequeña tripa y se la ponen en la boca. Luego abren una llave y se echan un trago de ron. Cabe decir que todos están ebrios..
Salgo .

Hay una escalinata. Subo. Veo que delante de mí va Eduardo. Tengo en los brazos a un gato pequeño El gato debe de tener como dos meses. Le digo al minino que se vaya con Eduardo. El gato se anima y salta.. Sube la escalera tras de Eduardo.

Me encuentro en una fábrica muy…