LCR

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jueves, 30 de octubre de 2014

Comunidad en donde todo se llama José Alfredo, manejando un vehículo..

Comunidad en donde todo se llama José Alfredo, manejando un vehículo..






























Esta es una comunidad a la que nunca había venido. Las calles son de tierra, todavía no llegan los servicios municipales. Levanto la vista y veo que la calle se llama ; Amanecí entre tus brazos, seguí caminando y me encontré con otra que decía: Estoy en el rincón de una cantina, y otra más; Comienza siempre llorando, y así todas las calles se llamaban con frase de canciones.

Un anciano de sombrero y sarape, esta sentado en una piedra. Son las cuatro de la tarde. Le pregunto que sí sabe la razón por la que las calles se llaman con frases de canciones?
Y no solo las calles, todo aquí evoca a José Alfredo.

En serio señor?.

Sí mire ese perro antes le decíamos Chucho, ahora no; ahora es José Alfredo. Los alimentos, los productos, todo, todo se llama José Alfredo.

Ah?.

Sí yo quiero por ejemplo un par de huevos estrellados con frijoles su salsa y un café se llaman José Alfredo?

Si todo no le digo.

Sí sale el sol no decimos ya salió el sol. Decimos: Ya está saliendo José Alfredo.. Todo todo ey…..

Busco a los autores de esta idea.

Y los encuentro. Son dos jóvenes de rostros morenos.

Buenas tardes ¡

Buenas tardes señor….

Me dice el señor del sarape que ustedes decidieron que todo en la comunidad se llamara José Alfredo.

Así es.

Bueno. Pienso que por lo menos le ahorraron a las personas muchas palabras. Si. Ya estábamos cansados de que todo tuviera un nombre. Los nombres ya no nos gustan.

Aquí sí hacemos un baile el baile se llama José Alfredo. Mi novia María ya no se llama María.

Primeramente comenzamos con las calles, La primera se llamo: Es inútil dejar de quererte, y la segunda ; no me quieras matar corazón. Luego pasamos a los objetos, nada se nos escapó. Bueno hasta el dinero aquí ya no se llama dinero.

Me despido de los muchachos.

Debo de asimilar esto que acabo de soñar.

Por otra parte les agradezco la intención. Uno de ellos me acerca el brazo , se lo tomo y me despido.

A seis metros les digo: Yo también me llamo Alfredo ¡ Los jóvenes se sonríen y me responden! Palabras grandes, palabras grandes….


Maás o menos por Tlalpan donde las calles se hacen angostas. Voy manejando un carro. Como no encuentro sitio para pasar decido subirme a la banqueta. No puedo avanzar más porque un trolebús pintado de verde se hace a la derecha y me impide el paso. Dos metros delante de mí hay una entrada de carros. Me giro para ver si puedo salir de este lío. El suelo está cubierto de cal. Saco la cabeza para ver mejor. Detengo la marcha y me bajo. Comienzo a caminar. Del suelo brotan muchas serpientes. Ellas no me muerden pasan sobre mis botas pero no me muerden.

Veo a Gustavo. Gustavo porta aquella chamarra de gamusa. Le digo que sí tiene hambre. Este me dice que no porque acaba de ir al mar y se comió unos camarones.
A cual mar fuiste?

Le pregunto.

Al mar de la tranquilidad!: Eso está en la luna no?.

Sí hasta allá me fui!

Pero según recuerdo en ese mar no hay mar!.

No sé, a mí me sirvieron unos camarones y los camarones no se sacan de la arena.






Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra
30 de octubre de 2014.
Nec spe, nec metu
Estados Unidos Mexicanos.




la muerte charro avitia

la muerte

cuando dos almas

a pesar de todo

cuatro caminos

miércoles, 29 de octubre de 2014

Arco, caballo blanco.

Arco, caballo blanco.






























Camino en medio de un alfalfar.

Voy rumbo a esa población que alcanzo a divisar más allá.

En la entrada principal hay un arco. El arco tiene figuras de pájaros de cola larga,palomas y otras aves que no identifico.

Un hombre de estatura mediana de sombrero de palma y con un machete en la mano se acerca.

Yo sigo en la tarea de la observación.

Buenos días señor ¡

Buenos días le respondo.

Que anda haciendo usted por estos lares?

Pasaba por aquí y de pronto ví este bello arco.

Le gusta?

Sí , mucho ¡

Este arco lo hicieron los albañiles de aquí.

Pués me los felicita hicieron un trabajo estupendo.El hombre hizo una pausa y después acompleto.

Oiga señor güero y sí le gusta tanto porqué no se lo lleva?

A donde?

A dónde usted quiera .

Pero el arco es del pueblo no?

Sí pero les podemos encargar otro.

Usted me hizo recordar como las autoridades se han robado lo más que han podido de los tesoros nacionales. Le dije.

El hombre soltó una carcajada y me dijo a boca de jarro: Yo soy la autoridad!

Bueno cuando menos en este pueblo yo soy la autoridad.

Pues sí me gustaría llevármelo. Y sí usted me lo regala, qué mejor.

Entonces debo de buscar en que me lo voy a llevar.

Se va a ir usted caminando?

Sí.

No hombre venga para aca.

Lo acompaño, para esto cuando voy detrás de él el hombre ya no es el mismo, ahora es el señor Monarrez.Entramos por la puerta de una cocina. La cruzamos y salimos hacia otro patio interno.

De pronto veo la magnifica figura de un caballo blanco.

El caballo blanco está tranquilo, sin silla. Un hombre delgado le cepilla, tiene la cola blonda.

Lléveselo güero.

Que me lleve el caballo?

Sí el caballo también es para usted..

Dicho esto de un salto me montó. Parece que le caigo bien al animal. Nos vamos.

Cruzamos de nuevo por la cocina.y salimos…

Le digo arre y el caballo comienza su trote, y atravesamos el alfalfar. Siento el viento, siento el viento!


Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
29 de octubre de 2014
Nec spe, nec metu
Estados Unidos Mexicanos.