LCR

LCR

domingo, 23 de noviembre de 2014

el de sicuicho

el garabato

Ciudad iluminada, Insurgentes Metrobús, El jefe de la Naval y sus artefactos,Casa de adobe, mujer enferma, hombre acostado, cantante que no gusta a nadie.

Ciudad iluminada, Insurgentes Metrobús, El jefe de la Naval y sus artefactos,Casa de adobe, mujer enferma, hombre acostado, cantante que no gusta a nadie.












Usted sube una escalinata, al llegar descubrirá una ciudad moderna, ultra moderna. No es la Pachuca que conoció. Ahora tiene un diseño nuevo. Va contándo los escalones, ah, esa costumbre de siempre de no desperdiciar el tiempo porque no veo la utilidad de tal cosa. Al llegar a la primera plataforma de la escalinata, lo primero que mira es la gran ciudad. Es una ciudad de alta tecnología. Los edificios monumentales que son capaces de soportar a más de cien mil personas cómodamente sentadas.

Estos, los edificios lanzan luces de colores, colores rosas, naranjas, violetas, blancas, luces que titilan, arco íris. Que ciudad tan impresionante.

Se sienta, quiere estar un rato más antes que estas imágenes se diluyan en el sueño que sigue….

Ahora viene de Norte a sur. Debe usar el Metrobús, transporte que por cierto odia. La gente viaja apachurrada como sí fueran cerdos, mal diseño, siempre va atestado . No es de Dios. La gente viaja apachurrada como sí fueran cerdos, mal diseño, siempre va atestado . No es de Dios.

Al ver el camión repleto decide que mejor se va a pie. Así sirve que va mirándo los aparadores y sirve que también se puede comer a la gente que pasa.

Una voz en off les dice a usted y a un niño que accionen unos botones y unas palancas de estos artefactos que están depositados en el suelo. Los artefactos son largos, tienen pantallas largas. El niño comienza a mover los botones, lo hace con tal maestría que usted se siente inepto.

Ahora son botones y palancas, usted jugaba con huesitos de chabacano , tacones, monedas, botes, y carritos de plástico.

La voz en off les dice que lo hicieron muy bien que pasaron con diez la prueba. Les informa también que el jefe de la Naval les entregará en breve un diploma.

Usted deja al niño y busca una casa de adobe. La casa huele a pinacates, las paredes de esta casas están pintadas con cal y las paredes son de adobe,.

En una de las recámaras duerme un hijo suyo, la cama da a una ventana, la ventana tiene óxido, nadie la ha pintado en años. Toma la cama por un extremo y la mueve, quiere colocárla del otro lado, la cama está pegada al suelo, se sube al colchón y mira por la ventana. Hay otra cama. Una mujer anciana lo mira y le saluda. La mujer está enferma, usted piensa que ella de este sueño no pasa, a lo mejor tiene cáncer o está enferma de hepatitis, quién sabe?

Como no puede mover la cama decide dejarla en su lugar,tiende la cama. Usted recuerda que su abuelo el general no se acostaba nunca en una cama con las sábanas mal tendidas. Su abuela tenía incluso que pasar la mano sobre la sábana blanca para quitarle las líneas posibles que fueran quedando. Que abuelo tan delicado.

Después que dejó la cama más que impecable decide salir. Busca un pasillo que está en la planta baja. Al salir ve que un muchacho de pelo chino está dormido en un sofá.

El sofá es la cama de otra hija. Usted le pregunta al muchacho que es lo que hace dormido en el sofá de su hija? El joven se levanta de súbito, tiene en las manos dos gatos blancos, los blancos se le pepenan en el pecho, el joven sale de la casa de adobe.

Usted lo persigue, quiere que le dé el santo y seña, el joven se detiene en una esquina de Insurgentes, le pregunta de nuevo. El joven le dice que no tiene porque informarle nada. Los gatos tienen los ojos rojos. Le dice que buscará un policía. A dos metros hay uno. Usted le explica al genízaro lo que sucede. El policía le escucha. Después le dá por respuesta que así son los muchachos de hoy en día.

Como ve que el policía no hace nada que le resuelva usted le dice al muchacho de pelo chino con los gatos blancos que le demandará.

Por mí puedes hacer lo que mejor te convenga le dice el insolente.

Suelta a los gatos, y los gatos corren con las colas levantadas.

Sale.

Hay un camión estacionado. Un hombre gordo se le acerca. Le pregunta que en donde deja los colchones?

Cuales colchones le pregunta?

Estos que traigo en mi camión.

Son para mí?

Si son cinco colchones.

Pero yo no he comprado ninguno.

El obeso saca un papel. Se lo muestra.

Es usted Alfredo?

Sí.

Entonces estos son sus colchones.

Comienza a bajarlos.

Los deja recargados en una pared.

Se sube a su camión, enciende el motor y se aleja.

Usted mira los colchones, Toma uno por el extremo, se gira y se lo coloca en la espalda.


El colchón está pesado, comienza a dar pasos lentos, parece Pípila, sube por la escalinata, pasa por el pasillo, el muchacho de los gatos blancos está dormido de nuevo en el sofá. Entra a la recámara de su hijo, coloca el colchón, se sube en este, mira por la ventana que nadie ha pintado, la mujer con cáncer u hepatitis ya no está.

Se abre la puerta, entra una mujer de rostros horrible, le pregunta en donde está la anciana enferma. Esta le dice que murió hace unas horas y ya se la llevaron al panteón.

Usted le dice a la mujer horrible que le sobran algunos colchones que sí no quiere uno.

La mujer le responde que no que ella está acostumbrada a su petate.

Ahora va de nuevo por Insurgentes. Pasan dos mujeres españolas, ellas miran un cartel de un cantante. Una le pregunta a otra que sí le gusta como canta este cuate.

Le dice que no, que cada que le escucha por la radio se le afigura que el que canta es un borrego..

Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra
Nec spe, nec metu
23 de Abril de 2014.
Estados Unidos Mexicanos.





sábado, 22 de noviembre de 2014

Puente peatonal en Periférico y Anton van Dyck,edificio por colapsarse.

Puente peatonal en Periférico y Anton van Dyck,edificio por colapsarse.






































Está cayendo la tarde. Camino con el interés de buscar una dirección. Espero que pasen los raudos automóviles. Después del tercero me animo y cruzo. Comienzo a subir los setenta y dos escalones. Situado en la plataforma larga la observo, ojalá que este puente no se mueva como muchos que existen en la ciudad.


En el otro extremo hay un hombre con el tipo de padrote de la Delegación Cuauthémoc,lleva gabardina y lentes oscuros para que nadie puede detectar la turbiedad de su mirada.

Sigo en mi camino.

El hombre me descubre y camina hacia mí, me dice que son veinte pesos y me entrega y me entrega un boleto.

Le pregunto que sí los veinte pesos son para poder pasar?

No ¡

que no la quieres ver?

A quién?

Pus a quíen va a ser?

A la fría?

Ya la conozco le respondo.

Pero no así como yo se la voy a presentar.

Está bien señor. Saco los veinte pesos y se los entrego.

El hombre se hace a un lado dando un salto.

La fría se encuentra en cuatro patas, tiene el cabello largo y el rostro pintarrajeado.

Me mira como sí no me conociera y me pregunta:

Quieres meterme los dedos?

Los dedos?

Así tan de repente?

En donde fría?

Pués ya sabes !

Que ya no me reconoces?

Sí pero ahora estoy en trance.

Abre y cierra los ojos...

Por veinte pesos te puedo meter los dedos?

Sí hoy estoy de oferta y los sábados es al dos por uno..

Dicho esto me inclino. La fría solo me dice ay ay ligeramente.

Me vuelve a ver y me dice:

Ahora chupatelos!

Tanto así fría?

No se que hacer.

Si no lo haces me voy a enojar.

Su rostro me dice todo, no quiero que se moleste, total hago de cuenta que me estoy chupándo un pirulí.




Bajo los escalones, saco un papel en donde escribí el número 671. Busco una casa. Camino hacia el norte y descubro que la numeración viene bajando. Creo que ya la regué. Me giro, ahora voy rumbo al sur.

Llego al número.

Aquí todavía es Mixcoac. Toco y espero. Sale una mujer obrera, parece que aquí fabrican cigarros. Huele mucho a tabaco. Le pregunto que sí ahí es el número 671. Ella me dice que sí. Le doy las gracias y me voy.



Camino por el viejo Polanco. Veo un enorme edificio que está por caerse. Cálculo que este edificio caerá en dirección a Mariano Escobedo.

Un señor que tiene una mesita de tres patas vende unos panecillos. Me acerco y le pregunto que sí no tiene miedo de que el edificio se caiga y lo lastime? .

No Este edificio caerá del lado de la fuente, no de Mariano Escobedo.

Y como sabe usted eso le pregunte?

Porque yo tengo estudios avanzados en vitivinícolas.

Apenas ha dicho esto la edificación se derrumba en el mismo sitio.

Ya ve, ni usted ni yo..




Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
22 de Noviembre de 2014.
Estados Unidos Mexicanos.