martes, 30 de agosto de 2016

Arrojando humo,la fría encuerada en el ciber espacio,mi papá me muestra unas oraciones que le manda Eduardo,mujer de pezones erectos,limites de los estados,mujer y niña vestidas de amarillo cantan ópera,mujer en un camión cantando conmigo,niña vestida de rojo es llevada a una iglesia, microbús con pasajeros que bailan,volando y mirando ventanas,arbustos,cazo de cobre para asara pollos,guitarra de mil quinientos.

Arrojando humo,la fría encuerada en el ciber espacio,mi papá me muestra unas oraciones que le manda Eduardo,mujer de pezones erectos,limites de los estados,mujer y niña vestidas de amarillo cantan ópera,mujer en un camión cantando conmigo,niña vestida de rojo es llevada a una iglesia, microbús con pasajeros que bailan,volando y mirando ventanas,arbustos,cazo de cobre para asara pollos,guitarra de mil quinientos.





























Sin tener cigarrilo de por medio arrojo volutas de humo.

Y no son una o dos, es humo constante que sale por mi boca.

Paso a lo siguiente:

Le digo a la fría que están buenas las fotos que se tomó encuerada.

Ella las mira y me dice que solo las mujeres disolutas enseñan las nalgas a todo público.

Si eso decías fría pero el caso es que alguien te subió al ciber espacio y ahora todos te conocen las anginas y la tenencia y eso sí ya la pagaste.


La fría aparece en múltiples fotografías enseñando las nalgas como les dije.

Lleva un trajecito de color rojo carmesí como el que usaban las putas francesas en los años cuarenta.

La fría no se enoja y mucho menos se molesta al verse a todo color.

Mi papá me muestra unas oraciones en tonos rosas.

Esta que estoy leyéndo es el Ave María.

Se acerca mi abuela y me dice que esas oraciones ya las tiene y que me las va a mandar por wath sapp.

Eduardo se va a ir a Roma me dice mi padre.

Y eso?

Es que a hora será cura.

Pués sabe mucho de cuestiones teologales entonces que aproveche sus dotes.

Hay una multitud. En medio de esta hay una mujer que parece húngara. Es una mujer de una gran belleza. El pelo lo tiene negro, es de tez blanca y labios rojos rojos.


La mujer se agarra a un poste. Los hombre se le lanzan como perros cuando huelen carne.

Ninguno ha podido tocarle ni una uña.

Al verme la húngara se le alegra el corazón y los ojos. La puedo ver.

Como sea me acerco quitándo cabrones a mi paso. Los empujo, me meto entre esta multitud.

Al estar junto a la mujer le meto la mano en la blusa y le saco un seno. Todos los pendejos se admiran. Yo soy el único que la puedo tocar. Después le acaricio el pezón derecho y posteriormente el pezón izquierdo.

Todos me miran con asombro¡

Sin empacho alguno comienzo a libarle los dos pechos. La multitud aplaude. Ese logro pocos lo tienen.

Me dice el michoacano que se cayó una enorme antena¡

Y que con eso?

Que la antena cayó la mayor parte en Michoacán.Entonces necesito que me ayudes a arrastrarla hasta acá para evitar acciones legarles con el Estado de México.

Me muestra en este terreno cuales son los límites.

Y ahí estamos los dos arrastrándo la antena hasta que queda dentro de territorio tarasco.

Esta mujer gorda canta ópera. Va acompañada de una niña de diez años que también canta con ella.

Las escucho sentado en esta piedra.

Ellas visten de amarillo y portan chales estampados con mariposas.

Esta otra mujer se encuentra viajando en este autobús urbano.

Me siento a su lado. Sin mediar palabras comienza a cantar una canción de José Alfredo. La sigo haciéndole segunda.

La mujer se complace por haberme encontrado y que además cantase como ella.

Al rato la traigo abrazada. Ella se rié y me dice que le gusta mi estilo querendón.

La niña caperucita roja va a una primera comunión. Una señora la trae de la mano y la insta a que camine más rápido porque la ceremonia se termina. La niña la escucha e intenta caminar lo más aprisa que puede.

Por la Avenida del Conscripto hay un paso a desnivel. Le hago la parada a un microbús. Me subo. El señor que maneja nos dice que si no hay problema nos podemos esperar veinte minutos?

Le digo que de ninguna manera, que llevo prisa.

Se molesta y no le queda más remedio que avanzar.

Más adelante vuelve a preguntar lo mismo.

Le respondo que no tengo su tiempo.

Cuando escuchan esto los demás pasajeros se levantan. Todos son idénticos al conductor. Están canosos. Cada hombre toma a una mujer y comienzan a bailar dentro del interior del camión.

Se me hace absurdo.

Le digo que se detenga.

Me bajo.

Al bajar veo a la húngara.

Me dá gusto esta noche en su cama le besare de nuevo los pechos.


Estoy volando, me sostengo en el aire, parezco colibrí.

Miro las ventanas de este edificio suntuoso, a veces no entiendo tantos lujos en un país con tantas necesidades.

Tras las ventanas puedo ver sobre diferentes muebles infinidad de joyas. Algunas son rubíes, otras diamantes. Parecen de la colección de la reina de Escocia.

Decido que me las voy a robar. Sigo batiendo mis dos brazos.

Una vez que me decido entro.

Esta es la elegida.

Cuando estoy tomando los objetos y piezas se abre una puerta, la principal y entra una mujer que se llama Ivonne. Esta me reconoce de inmediato aunque en ese momento sea un pájaro.

Me reclama. Me dice que nunca pensó que yo le fuera a robar.

Intento dar una excusa del porque estoy en su casa pero no encuentro ninguno.

Además de Ivonne entran otras mujeres que me miran inquisidoramente. Mejor me quedo callado para no hacer el lío más grande.

Estos arbustos son muy grandes. Me subo en uno de ellos y comienzo a saltar¡

Salto tan alto que llego a la luna¡

Sí mira¡

A la luna.

Uno dos y tres y vuelvo a saltar¡

A la luna llegué¡

Me informan que en el mercado están vendiendo unos cazos de cobre. Dicen los que saben que con este tipo de cazos o cazuelas puedes asar pollos a la perfección.

Le pregunto al señor por lo que cuestan?

Este me dice que mil quinientos pesos.

Hum. Es un precio alto.

Así que me quedo con las ganas.

Los pollos los asaré de otra forma. Ni modos.

En esta habitación entra Antonio. Antonio es un cómico que mueve las manos.

Lleva una guitarra nueva.

Se sienta y comienza a colocarle las cuerdas.

Le pregunto cuanto le costó la guitarra?

Este me dice que mil quinientos pesos.

Ahora todo cuesta mil quinientos?

Antonio me mira como diciendo que sí.

Al rato me entrega la guitarra porque se desespera. No la puede afinar y me pide que yo lo haga.

Veo que colocó mal las cuerdas.

Y no apretó bien las clavijas.

Procedo.

Una vez que terminé se la regreso.

Antonio la mira y queda complacido.

Sale. Al salir me pregunta que si sigo volándo?



Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
Estados Unidos Mexicanos.
30 de Agosto de 2016.




Arrojando humo,la fría encuerada en el ciber espacio,mi papá me muestra unas oraciones que le manda Eduardo,mujer de pezones erectos,limites de los estados,mujer y niña vestidas de amarillo cantan ópera,mujer en un camión cantando conmigo,niña vestida de rojo es llevada a una iglesia, microbús con pasajeros que bailan,volando y mirando ventanas,arbustos,cazo de cobre para asara pollos,guitarra de mil quinientos.

Arrojando humo,la fría encuerada en el ciber espacio,mi papá me muestra unas oraciones que le manda Eduardo,mujer de pezones erectos,limites de los estados,mujer y niña vestidas de amarillo cantan ópera,mujer en un camión cantando conmigo,niña vestida de rojo es llevada a una iglesia, microbús con pasajeros que bailan,volando y mirando ventanas,arbustos,cazo de cobre para asara pollos,guitarra de mil quinientos.





























Sin tener cigarrilo de por medio arrojo volutas de humo.

Y no son una o dos, es humo constante que sale por mi boca.

Paso a lo siguiente:

Le digo a la fría que están buenas las fotos que se tomó encuerada.

Ella las mira y me dice que solo las mujeres disolutas enseñan las nalgas a todo público.

Si eso decías fría pero el caso es que alguien te subió al ciber espacio y ahora todos te conocen las anginas y la tenencia y eso sí ya la pagaste.


La fría aparece en múltiples fotografías enseñando las nalgas como les dije.

Lleva un trajecito de color rojo carmesí como el que usaban las putas francesas en los años cuarenta.

La fría no se enoja y mucho menos se molesta al verse a todo color.

Mi papá me muestra unas oraciones en tonos rosas.

Esta que estoy leyéndo es el Ave María.

Se acerca mi abuela y me dice que esas oraciones ya las tiene y que me las va a mandar por wath sapp.

Eduardo se va a ir a Roma me dice mi padre.

Y eso?

Es que a hora será cura.

Pués sabe mucho de cuestiones teologales entonces que aproveche sus dotes.

Hay una multitud. En medio de esta hay una mujer que parece húngara. Es una mujer de una gran belleza. El pelo lo tiene negro, es de tez blanca y labios rojos rojos.


La mujer se agarra a un poste. Los hombre se le lanzan como perros cuando huelen carne.

Ninguno ha podido tocarle ni una uña.

Al verme la húngara se le alegra el corazón y los ojos. La puedo ver.

Como sea me acerco quitándo cabrones a mi paso. Los empujo, me meto entre esta multitud.

Al estar junto a la mujer le meto la mano en la blusa y le saco un seno. Todos los pendejos se admiran. Yo soy el único que la puedo tocar. Después le acaricio el pezón derecho y posteriormente el pezón izquierdo.

Todos me miran con asombro¡

Sin empacho alguno comienzo a libarle los dos pechos. La multitud aplaude. Ese logro pocos lo tienen.

Me dice el michoacano que se cayó una enorme antena¡

Y que con eso?

Que la antena cayó la mayor parte en Michoacán.Entonces necesito que me ayudes a arrastrarla hasta acá para evitar acciones legarles con el Estado de México.

Me muestra en este terreno cuales son los límites.

Y ahí estamos los dos arrastrándo la antena hasta que queda dentro de territorio tarasco.

Esta mujer gorda canta ópera. Va acompañada de una niña de diez años que también canta con ella.

Las escucho sentado en esta piedra.

Ellas visten de amarillo y portan chales estampados con mariposas.

Esta otra mujer se encuentra viajando en este autobús urbano.

Me siento a su lado. Sin mediar palabras comienza a cantar una canción de José Alfredo. La sigo haciéndole segunda.

La mujer se complace por haberme encontrado y que además cantase como ella.

Al rato la traigo abrazada. Ella se rié y me dice que le gusta mi estilo querendón.

La niña caperucita roja va a una primera comunión. Una señora la trae de la mano y la insta a que camine más rápido porque la ceremonia se termina. La niña la escucha e intenta caminar lo más aprisa que puede.

Por la Avenida del Conscripto hay un paso a desnivel. Le hago la parada a un microbús. Me subo. El señor que maneja nos dice que si no hay problema nos podemos esperar veinte minutos?

Le digo que de ninguna manera, que llevo prisa.

Se molesta y no le queda más remedio que avanzar.

Más adelante vuelve a preguntar lo mismo.

Le respondo que no tengo su tiempo.

Cuando escuchan esto los demás pasajeros se levantan. Todos son idénticos al conductor. Están canosos. Cada hombre toma a una mujer y comienzan a bailar dentro del interior del camión.

Se me hace absurdo.

Le digo que se detenga.

Me bajo.

Al bajar vea a la húngara.

Me dá gusto esta noche en su cama le besare de nuevo los pechos.


Estoy volando, me sostengo en el aire, parezco colibrí.

Miro las ventanas de este edificio suntuoso, a veces no entiendo tantos lujos en un país con tantas necesidades.

Tras las ventanas puedo ver sobre diferentes muebles infinidad de joyas. Algunas son rubíes, otras diamantes. Parecen de la colección de la reina de Escocia.

Decido que me las voy a robar. Sigo batiendo mis dos brazos.

Una vez que me decido entro.

Esta es la elegida.

Cuando estoy tomando los objetos y piezas se abre una puerta, la principal y entra una mujer que se llama Ivonne. Esta me reconoce de inmediato aunque en ese momento sea un pájaro.

Me reclama. Me dice que nunca pensó que yo le fuera a robar.

Intento dar una excusa del porque estoy en su casa pero no encuentro ninguno.

Además de Ivonne entran otras mujeres que me miran inquisidoramente. Mejor me quedo callado para no hacer el lío más grande.

Estos arbustos son muy grandes. Me subo en uno de ellos y comienzo a saltar¡

Salto tan alto que llego a la luna¡

Sí mira¡

A la luna.

Uno dos y tres y vuelvo a saltar¡

A la luna llegué¡

Me informan que en el mercado están vendiendo unos cazos de cobre. Dicen los que saben que con este tipo de cazos o cazuelas puedes asar pollos a la perfección.

Le pregunto al señor por lo que cuestan?

Este me dice que mil quinientos pesos.

Hum. Es un precio alto.

Así que me quedo con las ganas.

Los pollos los asaré de otra forma. Ni modos.

En esta habitación entra Antonio. Antonio es un cómico que mueve las manos.

Lleva una guitarra nueva.

Se sienta y comienza a colocarle las cuerdas.

Le pregunto cuanto le costó la guitarra?

Este me dice que mil quinientos pesos.

Ahora todo cuesta mil quinientos?

Antonio me mira como diciendo que sí.

Al rato me entrega la guitarra porque se desespera. No la puede afinar y me pide que yo lo haga.

Veo que colocó mal las cuerdas.

Y no apretó bien las clavijas.

Procedo.

Una vez que terminé se la regreso.

Antonio la mira y queda complacido.

Sale. Al salir me pregunta que si sigo volándo?



Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
Estados Unidos Mexicanos.
30 de Agosto de 2016.




Arrojando humo,la fría encuerada en el ciber espacio,mi papá me muestra unas oraciones que le manda Eduardo,mujer de pezones erectos,limites de los estados,mujer y niña vestidas de amarillo cantan ópera,mujer en un camión cantando conmigo,niña vestida de rojo es llevada a una iglesia, microbús con pasajeros que bailan,volando y mirando ventanas,arbustos,cazo de cobre para asara pollos,guitarra de mil quinientos.

Arrojando humo,la fría encuerada en el ciber espacio,mi papá me muestra unas oraciones que le manda Eduardo,mujer de pezones erectos,limites de los estados,mujer y niña vestidas de amarillo cantan ópera,mujer en un camión cantando conmigo,niña vestida de rojo es llevada a una iglesia, microbús con pasajeros que bailan,volando y mirando ventanas,arbustos,cazo de cobre para asara pollos,guitarra de mil quinientos.





























Sin tener cigarrilo de por medio arrojo volutas de humo.

Y no son una o dos, es humo constante que sale por mi boca.

Paso a lo siguiente:

Le digo a la fría que están buenas las fotos que se tomó encuerada.

Ella las mira y me dice que solo las mujeres disolutas enseñan las nalgas a todo público.

Si eso decías fría pero el caso es que alguien te subió al ciber espacio y ahora todos te conocen las anginas y la tenencia y eso sí ya la pagaste.


La fría aparece en múltiples fotografías enseñando las nalgas como les dije.

Lleva un trajecito de color rojo carmesí como el que usaban las putas francesas en los años cuarenta.

La fría no se enoja y mucho menos se molesta al verse a todo color.

Mi papá me muestra unas oraciones en tonos rosas.

Esta que estoy leyéndo es el Ave María.

Se acerca mi abuela y me dice que esas oraciones ya las tiene y que me las va a mandar por wath sapp.

Eduardo se va a ir a Roma me dice mi padre.

Y eso?

Es que a hora será cura.

Pués sabe mucho de cuestiones teologales entonces que aproveche sus dotes.

Hay una multitud. En medio de esta hay una mujer que parece húngara. Es una mujer de una gran belleza. El pelo lo tiene negro, es de tez blanca y labios rojos rojos.


La mujer se agarra a un poste. Los hombre se le lanzan como perros cuando huelen carne.

Ninguno ha podido tocarle ni una uña.

Al verme la húngara se le alegra el corazón y los ojos. La puedo ver.

Como sea me acerco quitándo cabrones a mi paso. Los empujo, me meto entre esta multitud.

Al estar junto a la mujer le meto la mano en la blusa y le saco un seno. Todos los pendejos se admiran. Yo soy el único que la puedo tocar. Después le acaricio el pezón derecho y posteriormente el pezón izquierdo.

Todos me miran con asombro¡

Sin empacho alguno comienzo a libarle los dos pechos. La multitud aplaude. Ese logro pocos lo tienen.

Me dice el michoacano que se cayó una enorme antena¡

Y que con eso?

Que la antena cayó la mayor parte en Michoacán.Entonces necesito que me ayudes a arrastrarla hasta acá apare vitar acciones legarles con el Estado de México.

Me muestra en este terreno cuales son los límites.

Y ahí estamos los dos arrastrándo la antena hasta que queda dentro de territorio tarasco.

Esta mujer gorda canta ópera. Va acompañada de una niña de diez años que también canta con ella.

Las escucho sentado en esta piedra.

Ellas visten de amarillo y portan chales estampados con mariposas.

Esta otra mujer se encuentra viajando en este autobús urbano.

Me siento a su lado. Sin mediar palabras comienza a cantar una canción de José Alfredo. La sigo haciéndole segunda.

La mujer se complace por haberme encontrado y que además cantase como ella.

Al rato la traigo abrazada. Ella se rié y me dice que le gusta mi estilo querendón.

La niña caperucita roja va a una primera comunión. Una señora la trae de la mano y la insta a que camine más rápido porque la ceremonia se termina. La niña la escucha e intenta caminar lo más aprisa que puede.

Por la Avenida del Conscripto hay un paso a desnivel. Le hago la parada a un microbús. Me subo. El señor que maneja nos dice que si no hay problema nos podemos esperar veinte minutos?

Le digo que de ninguna manera, que llevo prisa.

Se molesta y no le queda más remedio que avanzar.

Más adelante vuelve a preguntar lo mismo.

Le respondo que no tengo su tiempo.

Cuando escuchan esto los demás pasajeros se levantan. Todos son idénticos al conductor. Están canosos. Cada hombre toma a una mujer y comienzan a bailar dentro del interior del camión.

Se me hace absurdo.

Le digo que se detenga.

Me bajo.

Al bajar vea a la húngara.

Me dá gusto esta noche en su cama le besare de nuevo los pechos.


Estoy volando, me sostengo en el aire, parezco colibrí.

Miro las ventanas de este edificio suntuoso, a veces no entiendo tantos lujos en un país con tantas necesidades.

Tras las ventanas puedo ver sobre diferentes muebles infinidad de joyas. Algunas son rubíes, otras diamantes. Parecen de la colección de la reina de Escocia.

Decido que me las voy a robar. Sigo batiendo mis dos brazos.

Una vez que me decido entro.

Esta es la elegida.

Cuando estoy tomando los objetos y piezas se abre una puerta, la principal y entra una mujer que se llama Ivonne. Esta me reconoce de inmediato aunque en ese momento sea un pájaro.

Me reclama. Me dice que nunca pensó que yo le fuera a robar.

Intento dar una excusa del porque estoy en su casa pero no encuentro ninguno.

Además de Ivonne entran otras mujeres que me miran inquisidoramente. Mejor me quedo callado para no hacer el lío más grande.

Estos arbustos son muy grandes. Me subo en uno de ellos y comienzo a saltar¡

Salto tan alto que llego a la luna¡

Sí mira¡

A la luna.

Uno dos y tres y vuelvo a saltar¡

A la luna llegué¡

Me informan que en el mercado están vendiendo unos cazos de cobre. Dicen los que saben que con este tipo de cazos o cazuelas puedes asar pollos a la perfección.

Le pregunto al señor por lo que cuestan?

Este me dice que mil quinientos pesos.

Hum. Es un precio alto.

Así que me quedo con las ganas.

Los pollos los asaré de otra forma. Ni modos.

En esta habitación entra Antonio. Antonio es un cómico que mueve las manos.

Lleva una guitarra nueva.

Se sienta y comienza a colocarle las cuerdas.

Le pregunto cuanto le costó la guitarra?

Este me dice que mil quinientos pesos.

Ahora todo cuesta mil quinientos?

Antonio me mira como diciendo que sí.

Al rato me entrega la guitarra porque se desespera. No la puede afinar y me pide que yo lo haga.

Veo que colocó mal las cuerdas.

Y no apretó bien las clavijas.

Procedo.

Una vez que terminé se la regreso.

Antonio la mira y queda complacido.

Sale. Al salir me pregunta que si sigo volándo?



Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
Estados Unidos Mexicanos.
30 de Agosto de 2016.




Arrojando humo,la fría encuerada en el ciber espacio,mi papá me muestra unas oraciones que le manda Eduardo,mujer de pezones erectos,limites de los estados,mujer y niña vestidas de amarillo cantan ópera,mujer en un camión cantando conmigo,niña vestida de rojo es llevada a una iglesia, microbús con pasajeros que bailan,volando y mirando ventanas,arbustos,cazo de cobre para asara pollos,guitarra de mil quinientos.

Arrojando humo,la fría encuerada en el ciber espacio,mi papá me muestra unas oraciones que le manda Eduardo,mujer de pezones erectos,limites de los estados,mujer y niña vestidas de amarillo cantan ópera,mujer en un camión cantando conmigo,niña vestida de rojo es llevada a una iglesia, microbús con pasajeros que bailan,volando y mirando ventanas,arbustos,cazo de cobre para asara pollos,guitarra de mil quinientos.





























Sin tener cigarrilo de por medio arrojo volutas de humo.

Y no son una o dos, es humo constante que sale por mi boca.

Paso a lo siguiente:

Le digo a la fría que están buenas las fotos que se tomó encuerada.

Ella las mira y me dice que solo las mujeres disolutas enseñan las nalgas a todo público.

Si eso decías fría pero el caso es que alguien te subió al ciber espacio y ahora todos te conocen las anginas y la tenencia y eso sí ya la pagaste.


La fría aparece en múltiples fotografías enseñando las nalgas como les dije.

Lleva un trajecito de color rojo carmesí como el que usaban las putas francesas en los años cuarenta.

La fría no se enoja y mucho menos se molesta al verse a todo color.

Mi papá me muestra unas oraciones en tonos rosas.

Esta que estoy leyéndo es el Ave María.

Se acerca mi abuela y me dice que esas oraciones ya las tiene y que me las va a mandar por wath sapp.

Eduardo se va a ir a Roma me dice mi padre.

Y eso?

Es que a hora será cura.

Pués sabe mucho de cuestiones teologales entonces que aproveche sus dotes.

Hay una multitud. En medio de esta hay una mujer que parece húngara. Es una mujer de una gran belleza. El pelo lo tiene negro, es de tez blanca y labios rojos rojos.


La mujer se agarra a un poste. Los hombre se le lanzan como perros cuando huelen carne.

Ninguno ha podido tocarle ni una uña.

Al verme la húngara se le alegra el corazón y los ojos. La puedo ver.

Como sea me acerco quitándo cabrones a mi paso. Los empujo, me meto entre esta multitud.

Al estar junto a la mujer le meto la mano en la bluza y le saco un seno. Todos los pendejos se admiran. Yo soy el único que la puedo tocar. Después le acaricio el pezón derecho y posteriormente el pezón izquierdo.

Todos me miran con asombro¡

Sin empacho alguno comienzo a libarle los dos pechos. La multitud aplaude. Ese logro pocos lo tienen.

Me dice el michoacano que se cayó una enorme antena¡

Y que con eso?

Que la antena cayó la mayor parte en Michoacán.Entonces necesito que me ayudes a arrastrarla hasta acá apare vitar acciones legarles con el Estado de México.

Me muestra en este terreno cuales son los límites.

Y ahí estamos los dos arrastrándo la antena hasta que queda dentro de territorio tarasco.

Esta mujer gorda canta ópera. Va acompañada de una niña de diez años que también canta con ella.

Las escucho sentado en esta piedra.

Ellas visten de amarillo y portan chales estampados con mariposas.

Esta otra mujer se encuentra viajando en este autobús urbano.

Me siento a su lado. Sin mediar palabras comienza a cantar una canción de José Alfredo. La sigo haciéndole segunda.

La mujer se complace por haberme encontrado y que además cantase como ella.

Al rato la traigo abrazada. Ella se rié y me dice que le gusta mi estilo querendón.

La niña caperucita roja va a una primera comunión. Una señora la trae de la mano y la insta a que camine más rápido porque la ceremonia se termina. La niña la escucha e intenta caminar lo más aprisa que puede.

Por la Avenida del Conscripto hay un paso a desnivel. Le hago la parada a un microbús. Me subo. El señor que maneja nos dice que si no hay problema nos podemos esperar veinte minutos?

Le digo que de ninguna manera, que llevo prisa.

Se molesta y no le queda más remedio que avanzar.

Más adelante vuelve a preguntar lo mismo.

Le respondo que no tengo su tiempo.

Cuando escuchan esto los demás pasajeros se levantan. Todos son idénticos al conductor. Están canosos. Cada hombre toma a una mujer y comienzan a bailar dentro del interior del camión.

Se me hace absurdo.

Le digo que se detenga.

Me bajo.

Al bajar vea a la húngara.

Me dá gusto esta noche en su cama le besare de nuevo los pechos.


Estoy volando, me sostengo en el aire, parezco colibrí.

Miro las ventanas de este edificio suntuoso, a veces no entiendo tantos lujos en un país con tantas necesidades.

Tras las ventanas puedo ver sobre diferentes muebles infinidad de joyas. Algunas son rubíes, otras diamantes. Parecen de la colección de la reina de Escocia.

Decido que me las voy a robar. Sigo batiendo mis dos brazos.

Una vez que me decido entro.

Esta es la elegida.

Cuando estoy tomando los objetos y piezas se abre una puerta, la principal y entra una mujer que se llama Ivonne. Esta me reconoce de inmediato aunque en ese momento sea un pájaro.

Me reclama. Me dice que nunca pensó que yo le fuera a robar.

Intento dar una excusa del porque estoy en su casa pero no encuentro ninguno.

Además de Ivonne entran otras mujeres que me miran inquisidoramente. Mejor me quedo callado para no hacer el lío más grande.

Estos arbustos son muy grandes. Me subo en uno de ellos y comienzo a saltar¡

Salto tan alto que llego a la luna¡

Sí mira¡

A la luna.

Uno dos y tres y vuelvo a saltar¡

A la luna llegué¡

Me informan que en el mercado están vendiendo unos cazos de cobre. Dicen los que saben que con este tipo de cazos o cazuelas puedes asar pollos a la perfección.

Le pregunto al señor por lo que cuestan?

Este me dice que mil quinientos pesos.

Hum. Es un precio alto.

Así que me quedo con las ganas.

Los pollos los asaré de otra forma. Ni modos.

En esta habitación entra Antonio. Antonio es un cómico que mueve las manos.

Lleva una guitarra nueva.

Se sienta y comienza a colocarle las cuerdas.

Le pregunto cuanto le costó la guitarra?

Este me dice que mil quinientos pesos.

Ahora todo cuesta mil quinientos?

Antonio me mira como diciendo que sí.

Al rato me entrega la guitarra porque se desespera. No la puede afinar y me pide que yo lo haga.

Veo que colocó mal las cuerdas.

Y no apretó bien las clavijas.

Procedo.

Una vez que terminé se la regreso.

Antonio la mira y queda complacido.

Sale. Al salir me pregunta que si sigo volándo?



Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
Estados Unidos Mexicanos.
30 de Agosto de 2016.




viernes, 19 de agosto de 2016

Casa en desorden, golpiza a dos jóvenes, escondiéndose en un tren, herida en una pierna, manejando un carro azul, Hugo hace cuentas en un cartón,Rosaura se inyecta heroína.

Casa en desorden, golpiza a dos jóvenes, escondiéndose en un tren, herida en una pierna, manejando un carro azul, Hugo hace cuentas en un cartón,Rosaura se inyecta heroína.






































Esta casa es un desorden. Entras por cada una de las habitaciones y parece que paso por aquí un huracán.

En una de las recámaras duerme una mujer que se pinta el pelo de rojo.

Esta vieja siempre fue un desmadre en su vida.

Nunca fue ordenada, parió hijos como sí de perritos se tratara. A ninguno vio por su bienestar.

A tí te dá pena ver el desmadre en el que viven.

Así que comienzas a doblar la ropa y a guardar en su sitio los múltiples objetos que estás regados por doquier.

En esas estás cuando pasa un joven corriendo. Detrás de este viene un señor que se llama Fernando. Trae en las manos un cinturón de piel dura.

Persigue al joven con el rostro enfurecido. El joven intenta esconderse en un cuarto.

La madre de este, la mujer desmadre duerme sin importarle los gritos.

El señor Fernando lo sujeta de un brazo y en el pasillo comienza a golpearlo con tal fiereza. Esta enloquecido.

Otro joven , el hermano del menor intenta separarlos, lo que consigue son dos golpes en la cara.

Sale hacia donde tú recojes las cosas. Le preguntas que si tiene Iodex. Es necesario que te pongas en la cara para que no se te inflame le dices.

Y porque les pega tan duro?.

Así es. Así se pone cuando nos golpea.

Viajas en este tren. Escuchas que habla una mujer llamada Patricia y que en este sueño es tu jefa.

No tienes deseos de verla.

Esperas que no te descuente el día. Tú hiciste acto de presencia. Vas escondido en este tren. Así que no dejaste de asistir.

El cielo se pone cargado de nubes negras. Va a caer un aguacero marca diablo.

Notas que tienes una herida en la pierna. La herida está situada en la parte de atrás. Parece que te la hicieron con un cuter.

Como puedes la revisas.

De la línea de sangre brota un líquido parecido al de la leche condensada.

La herida se transforma y cambia. Ahora parece una moneda.

La exprimes, salta la pus.

Necesita cerrarla.

Acudes al botiquín. Como siempre pasa nunca hay nada.

Buscas en este mueble.

Aparece un frasco rojo.

Metes la mierda esa que tiene el tapón y que no sabes como se llama.

Te untas el líquido rojo en la herida.

Una vez terminada la curación sales a la calle.

Le preguntas a alguien desconocido que sí te puedes llevar el auto azul. Es un auto del año del caldo. Todo le falla, todo se le descompone.

Hugo lo maneja. Subes.

Acuden en busca de gente.

La gente se sube. Son ustedes los taxistas del sueño.

Les cobran .

La gente les paga.

Entran a una casa.

Una mujer flaca y de carácter agrio les mira.

Los dos la mandan a la chingada con sus miradas.

Suena el teléfono.

Es una mujer llamada Rosaura.

Esta le dice a Hugo que quiere su dinero.

Parece que la tal Rosaura es la dueña del carro.

Hugo te manda a verla.

Entras un cuarto.

En este sentada en un sofá de terciopelo rojo y desgastado está Rosaura.

Ella te mira y te dice que quiere su dinero.

Le explicas que Hugo lo está contando.

Ella hace una mueca de desagrado.

Tiene una jeringa en las manos.

Se la acerca a su brazo.

Rosaura se inyecta una sustancia negra o café.

Es heroína.
Rosaura tiene muchos piquetes en los dos brazos.

Tiene además una liga atada.

Es tal el desarreglo en esta mujer que una de sus medias está a medio poner.

Rosaura cierra los ojos y vuelve a pedir su dinero.

Se queda dormida.

Cierras la puerta y sales.



Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
19 de Agosto de 2016.
Estados Unidos Mexicanos.




Casa en desorden, golpiza a dos jóvenes, escondiéndose en un tren, herida en una pierna, manejando un carro azul, Hugo hace cuentas en un cartón,Rosaura se inyecta heroína.

Casa en desorden, golpiza a dos jóvenes, escondiéndose en un tren, herida en una pierna, manejando un carro azul, Hugo hace cuentas en un cartón,Rosaura se inyecta heroína.






































Esta casa es un desorden. Entras por cada una de las habitaciones y parece que paso por aquí un huracán.

En una de las recámaras duerme una mujer que se pinta el pelo de rojo.

Esta vieja siempre fue un desmadre en su vida.

Nunca fue ordenada, parió hijos como sí de perritos se tratara. A ninguno vio por su bienestar.

A tí te dá pena ver el desmadre en el que viven.

Así que comienzas a doblar la ropa y a guardar en su sitio los múltiples objetos que estás regados por doquier.

En esas estás cuando pasa un joven corriendo. Detrás de este viene un señor que se llama Fernando. Trae en las manos un cinturón de piel dura.

Persigue al joven con el rostro enfurecido. El joven intenta esconderse en un cuarto.

La madre de este, la mujer desmadre duerme sin importarle los gritos.

El señor Fernando lo sujeta de un brazo y en el pasillo comienza a golpearlo con tal fiereza. Esta enloquecido.

Otro joven , el hermano del menor intenta separarlos, lo que consigue son dos golpes en la cara.

Sale hacia donde tú recojes las cosas. Le preguntas que si tiene Iodex. Es necesario que te pongas en la cara para que no se te inflame le dices.

Y porque les pega tan duro?.

Así es. Así se pone cuando nos golpea.

Viajas en este tren. Escuchas que habla una mujer llamada Patricia y que en este sueño es tu jefa.

No tienes deseos de verla.

Esperas que no te descuente el día. Tú hiciste acto de presencia. Vas escondido en este tren. Así que no dejaste de asistir.

El cielo se pone cargado de nubes negras. Va a caer un aguacero marca diablo.

Notas que tienes una herida en la pierna. La herida está situada en la parte de atrás. Parce que te la hicieron con un cuter.

Como puedes la revisas.

De la línea de sangre brota un líquido parecido al de la leche condensada.

La herida se transforma y cambia. Ahora parece una moneda.

La exprimes, salta la pus.

Necesita cerrarla.

Acudes al botiquín. Como siempre pasa nunca hay nada.

Buscas en este mueble.

Aparece un frasco rojo.

Metes la mierda esa que tiene el tapón y que no sabes como se llama.

Te untas el líquido rojo en la herida.

Una vez terminada la curación sales a la calle.

Le preguntas a alguien desconocido que sí te puedes llevar el auto azul. Es un auto del año del caldo. Todo le falla, todo se le descompone.

Hugo lo maneja. Subes.

Acuden en busca de gente.

La gente se sube. Son ustedes los taxistas del sueño.

Les cobran .

La gente les paga.

Entran a una casa.

Una mujer flaca y de carácter agrio les mira.

Los dos la mandan a la chingada con sus miradas.

Suena el teléfono.

Es una mujer llamada Rosaura.

Esta le dice a Hugo que quiere su dinero.

Parece que la tal Rosaura es la dueña del carro.

Hugo te manda a verla.

Entras un cuarto.

En este sentada en un sofá de terciopelo rojo y desgastado está Rosaura.

Ella te mira y te dice que quiere su dinero.

Le explicas que Hugo lo está contando.

Ella hace una mueca de desagrado.

Tiene una jeringa en las manos.

Se la acerca a su brazo.

Rosaura se inyecta una sustancia negra o café.

Es heroína.
Rosaura tiene muchos piquetes en los dos brazos.

Tiene además una liga atada.

Es tal el desarreglo en esta mujer que una de sus medias está a medio poner.

Rosaura cierra los ojos y vuelve a pedir su dinero.

Se queda dormida.

Cierras la puerta y sales.



Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
19 de Agosto de 2016.
Estados Unidos Mexicanos.




viernes, 12 de agosto de 2016

Mujer de traje gris que llora y canta sombras nada más, masturbando a Martha, rama que cae sobre una mesa,en la azotea con lluvia,María Félix en el quicio de una puerta ,ratas en bolsas de canicas, departamentos de lujo, soldados jeringas y mujer con celulitis.

Mujer de traje gris que llora y canta sombras nada más, masturbando a Martha, rama que cae sobre una mesa,en la azotea con lluvia,María Félix en el quicio de una puerta ,ratas en bolsas de canicas, departamentos de lujo, soldados jeringas y mujer con celulitis.







































Esta mujer de quién no sé el nombre se encuentra sentada sobre la acera.

Pasaba yo y la descubrí.

La mujer saca un cigarro. Ella viste un traje gris.

Nunca me ha gustado ver que una mujer llore.

Así que me siento a su lado y le pregunto.

Ella me mira. No me dice nada. Pero después le dá una chupada a su cigarro, expele el humo formando una voluta. Y me responde con una canción:

Sombras nada más entre tu vida y mi vida, sombras nada más entre tu amor y mi amor….

Acto seguido de los ojos de esta mujer brotan dos lágrimas que se confunden con el rímel de sus pestañas.

A veces el amor es una verdadera chingadera.

Me transporto en la nebulosa de los sueños y miro a Martha.

Martha está en cuatro patas sobre una cama.

Yo que soy precavido primero la miro. Martha me llama con la mirada. Acudo a su llamado. No la beso porque está como les digo en posición de caballito. Me concreto a acariciarle el sexo, le meto los dedos entre sus piernas y su vestido despacio, suave. Martha se retuerce y yo continuo con esto.

Minutos más tarde Martha baja la cabeza y se retuerce. Agacha la cabeza , la menea para todas partes luego emite una serie de pujidos y ayes de placer, Martha se viene.

Ahora estoy en este solar.

En este costado tenemos una gran mesa. La mesa tiene un mantel blanco. Encima de este hay platos, y platones, copas, charolas con guisos exquisitos.

Un árbol monumental lo tenemos enfrente.

Una de sus ramas se desprende y va a caer precisamente sobre la mesa. La mesa se rompe.

Yo hubiera querido evitarlo pero no pude, en este sueño sólo soy espectador.

Al caer la gran rama sobre la mesa saltan miles de hojas verdes, luego las hojas se transforman en pájaros. Los pajaros en bandada se alejan hechos la chingada para perderse en el horizonte.

Subo a una azotea.
Llueve a cántaros. El gato Kioto está por aquella esquina. Le llamo, el gato hace un intento por venir conmigo pero un perro se lo impide.

Un grupo de personas hablan. No quiero ni verlas así que me trepo por las jaulas. Escucho decir a una de estas que el corte de pelo tipo chonguito de chino que le hicieron a César se le ve ridículo.

Bajo por la parte trasera, mi tío Eduardo habla con estas personas.

Al salir por esta escalera veo a María Félix. Ella está recargada en el quicio de esta puerta.

María tiene unos treinta y cinco años en este sueño. Porta un vestido con escote y cola larga.


No entiendo como esta mujer puede andar vestida de gala en este edifico de barrio, donde las mujeres a lo más que llegan es a ponerse calcetas largas suéter y chanclas.

No es que me guste o me excite María pero me le acerco con las debidas precauciones.

Le meto un rozón en la zona glútea. No me dice nada. Enseguida me llama, me dice en voz baja que entre a su cuarto.

Le hago caso y la obedezco. Solo nos damos besos con babas. No está tan mal esta mujer.


De donde carajos salieron tantas ratas?

Es lo que me pregunto porque son muchas¡

Intento atrapar a todas.

Las ratas corren por todas las direcciones posibles.

En bolsas de canicas meto a una . Luego cierro en nudo.

Las rata intenta escapar pero ya es imposible.

Así quedan atrapadas más de veinte. Sólo me faltan por atrapar a las del PRI y PRD.

Una de las pinches roedoras no se doblega y me mete una mordida en la mano.

Me mira con sus ojos rojos.

A esta la voy a matar primero ya lo veras.

Pretenden que entre con ellos al negocio de construir edificios.

No les digo que no pero tampoco les digo que sí.

Cada departamento costará varios millones de dólares. Los edificios serán edificados por el sur y solo los opulentos podrán comprarlos.

Me dicen que tendré alguna ventaja porque me puedo hacer de uno de ellos y con facilidades.

Creo que no necesito ninguno estos lujos , en verdad no necesito tanto.

Les digo que un hombre solo necesita para vivir tres camisas, tres pantalones,tres calzones, ,tres suéteres,tres pares de zapatos,una regadera con agua caliente,tres comidas, tres mujeres,y una cama pá dormir calientito.
Lo demás es ostentación.

Mi padre se molesta al ver mis intenciones.

Se sube a un carro y me vuelve a abandonar..

Me quedo en una avenida.

Luego voy a mi casa.

Entra un venezolano.

Me pilla tendiendo mi cama.

Le digo que le vendo departamentos en Venezuela.

El hombre sonríe y me dice que en Venezuela no tenemos ni para un ladrillo.

Dejo todo como esta.

Ahora soy el portero de una entrada.

Parece que soy nuevo.

Un grupo pequeño de soldados intenta ponerme una inyección para que quede como nembutal.

Forcejeamos.Les quito las jeringas y yo mismo les inyecto la droga en sus patas.

Otro que mira la escena me dice que debo de pararme en la puerta y que disimule.

Llegan una mujer acompañada de unas niñas.

La mujer me muestra una invitación a una fiesta.

No tengo ni la menor idea de donde es la fiesta.

Tomo el papel y hago como que leo atentamente.

Le digo a la mujer que tiene que ir por aquél lado.

La mujer de nalgas enormes se aleja. Ella porta un vestido que le deja ver piel de más. Esta tiene la piel con celulits.

Después dejo todo y me voy. Subo entre unas mesas. Incluso le tiro a un señor su plato con sopa.
Eso fue todo.



Original de Alfredo Arrieta
Para el pueblodetierra.
Nec spe, nec metu.
Contepec Michoacán.
12 de Agosto de 2016.