LCR

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jueves, 18 de diciembre de 2014

Plumas rojas, presidente uruguayo, Bacardi.

Plumas rojas, presidente uruguayo, Bacardi.































Sobre una mesa descubro objetos de dibujo, muchos colores y plumas.

Hay dos plumas que me interesan. Son dos plumas largas. Son plumas rojas.

Tomo una y escribo sobre un papel. Esta me gusta. Sin preguntar me la meto en la bolsa. Y luego tomo la otra.

Entra una mujer. Ella me dice que me lleva un recado.

Sí dígame usted?

Me muestra la palma de su mano.

Me dice:

Ojala que lo pueda leer porque apenas se ve.

Sí esta bien.

En la palma de su mano se puede leer:

Las novias pasadas son copas vacías; en ellas pusimos un poco de amor,el néctar tomamos huyeron los días, traed otras copas con nuevo licor…

La mujer cierra su mano y me dice que por favor deje las plumas de donde las tomé porque las plumas no son mías.

Intento buscar una excusa pero la mujer al alejarse me dice que las plumas no son mías..

Entro a un cocina. Veo una vitrina como aquella que tenía mi abuela. Descubro unos frascos verdes con un líquido también verde.


Entra Hugo. Me insta a que nos vayamos pero rápido. Lo que sucede es por tanto lío que dejé de tomarme la medicina que me dejó mi abuela.

Pués tómatela pero vámonos ya..

Abro los dos frascos y tomo un trago de cada uno. Los cierro.

Salgo.

Después entro a una cantina en Montevideo. En Montevideo las cantinas se llaman boliches.

En una se las mesas laterales se encuentra el presidente de Uruguay. Se sabe que este señor es más sencillo que Mujica.

El hombre me pregunta que sí ya compre mi billete de lotería.

Es para que te conviertas en un hombre rico Alfredo¡

Acerco el rostro y le digo que desde que nací hasta el tiempo en que llevó vivo nunca perseguí el hacerme rico.

El presidente me mira interrogando:

Y eso porque?

Porque la riqueza siempre conlleva una gran mierda señor..

Se queda pensativo y exclama: es verdad, una gran mierda ¡

Luego se levanta porque alguien lo llama.

Salgo a un patio.

Hay una fiesta. Todos están tomándo Bacardi.

Todos menos yo.

Busco un vaso de plástico para servirme ron con Coca Cola.

Cada que intento tomar la botella que descubro sola llega alguien y se la lleva.

Desisto.

Saludo a Fidel. Fidel no me reconoce.

En un interior varias mujeres hablan y fuman.

La mujer de pelo negro me llama.

Estoy algo molesto, me doy la vuelta y salgo..



Original de Alfredo Arrieta
Para elepubelodetierra.
Nec spe, nec metu
18 de Diciembre de 2014.
Estados Unidos Méxicanos.



miércoles, 17 de diciembre de 2014

The Battle of Jericho The Mormón Tabernacle

La guera

Callejón con malviviente, humo negro.

Callejón con malviviente, humo negro.



























Es posible que hayan sido las tres de la mañana cuando esto sucedió:

Camino por un callejón. Como todos sabemos los callejones son estrechos, pero este lo es más.

A un lado mío me acompaña una mujer de abrigo y guantes rojos. Más adelante como a dos o tres metros va un muchacho que según presumo es mi hijo.

En medio del callejón hay un hombre delgado, al verme le dá una ultima chupada a su medio cigarro, lo arroja y decidido se acerca.

Por mi parte le digo secamente que no traigo dinero. Esto es que piden estos cuates casi siempre.

Al escuchar mi respuesta este flaco me toma por el brazo con la negra intención de hacerme una llave.

No se lo permito y con mi brazo le tiro un golpe que va directo a su boca. La sangre se hace presente.

El malviviente se frota la boca, se enoja y saca una navaja de las que hacen clik.

Me dice que va a tasajear a la mujer.

Esos sí yo te lo permito¡ Le digo ya en furia incontenible.

Me le voy encima y comienzo a golpearlo con el puño cerrado.

El malviviente queda inconciente y con la navaja en la mano.


Para el sueño número dos entro a una estancia. Las paredes están recubiertas de madera. La madera tiene barniz. No le hicieron buenos acabados .

De pronto de una ventana sin vidrios comienza a salir humo negro. Subo una escalera. En el techo de las habitaciones hay instalados quemadores a gas. Todos están encendidos. Esto ha provocado que el techo se esté incendiando¡

Grito para alertar a las personas que se encuentren dormidas.

Se asoma una mujer gordita llamada Ofelia Guilmaín. Al verla le digo que se está incendiando el lugar y que lo debe de abandonar. Ofelian me mira y como si tal cosa me recalca la pregunta: Se está incendiando?

Sí.

Ah¡

Entonces tome .

Y me entrega una flor .

La flor es una violeta….


Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
17 de Diciembre de 2014.
Estados Unidos Mexicanos.




martes, 16 de diciembre de 2014

En ciudad antigua inglesa, festejo en restaurante, bailes en estudio de televisión, coros y canción a la patria.

En ciudad antigua inglesa, festejo en restaurante, bailes en estudio de televisión, coros y canción a la patria.




















Parece ser que ando en una ciudad inglesa que se sitúa en los tiempos de William Shakespeare.

Subo por una calle de adoquin. De frente viene un hombre que lleva puesta una túnica negra.

Al cruzar me habla con voz de trueno y me dice que no vaya más arriba. Por supuesto que no le hago caso y continuo mi camino.

También de arriba para abajo viene un grupo de hombres montados a caballo. El que los dirige blande una espada. Me habla con voz dura y me pregunta que para dónde voy?

Voy a cantar una canción mexicana ¡

El hombre frunce el ceño. Yo sin demora comienzo a cantar. La canción tiene sus complicaciones vocales pero aún así la canto sin dificultad. Después un grupo de mariachis canta conmigo y finalmente aparecen en la escena o en la calle chinas poblanas que también cantan conmigo ¡

Después del canto entro a un restaurante. El lugar está repleto. Tomo asiento. Parece ser que me están festejando. No sé a causas de qué. Enfrente de mí están todos los que venían a caballo, y el hombre que blandé la espada también.

Me dice que están muy agradecidos de que yo les haya cantado. Y que nunca habían escuchado un tipo de canción como la que yo les cante. Es usted un juglar Alfredo. Y en agradecimiento el reino me pidió que le hiciera este obsequio.

El hombre me entrega diez discos LP. Son discos usados. Me pregunta que sí conozco a la intérprete?

Sí claro ¡

Es Lucha Reyes.

Gran cantante de México.

De regreso me encuentro en un estudio de televisión.

Una mujer que según el sueño es Yolanda Montes pero que no es Yolanda baila.

Un locutor anuncia cada número.

La tal Yolanda baila un charlestón. Abre y cierra las piernas, luego hace gestos y nos dice que bailará como Vitola.

Una vez que terminó le aplaudo. Me agradaron los bailes y las contorsiones.

Veo una multitud. Entre ellos hay dos coros. Identifico a algunos.

El que dirige les dice a los presentes que cantarán una canción a la madre. La madre que finalmente es la patria.

Le comento a un hombre que usa bastón que esa canción no la había escuchado.

Sí es una canción estupenda. Y me la va diciendo en voz pausada.

Caminamos. En la esquina veo un caballo blanco. A quién se le habrá perdido?.

Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
16 de Diciembre de 2014.
Nec spe, nec metu
Estados Unidos Mexicanos.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Lío en Irak, aparato que lanza flechas y en la punta traen veneno, baños inmundos, hombre que se degolla, tractor que rompe paredes, niña de ojos verdes.

Lío en Irak, aparato que lanza flechas y en la punta traen veneno, baños inmundos, hombre que se degolla, tractor que rompe paredes, niña de ojos verdes.

































Me encuentro metido en un berenjenal o en camisa de once varas. Como lo prefieras.

Tengo que entrar a Irak.

El problema que me surge es que en este país hay una mujer que pretendo llevarme a vivir conmigo.

Los informes que tengo son desalentadores. Nadie puede llevarse mujeres de este país. Sus leyes son rígidas. Pensé en hacerles la solicitud a las autoridades respectivas pero me comentaron que ni me atreviera. Estos cerrados son capaces de colgarte ¡.

Aún así me atrevo a todo.

Iré a su parlamento y le diré que esa mujer me interesa y no pienso dejarla.

Alguien me da una idea:

Oye Alfredo y porqué no fabricas un aparato que dispare flechas. Las flechas las untas con veneno. Estás flechas llevaran además una memoria inteligente así como una canción que les diga que la música es bendita y que en nombre del amor y la justicia todo se puede.

Dicho esto inicio su construcción.

Procedo a hacer una lista de los materiales que necesitaré.

Para no hacerles un libro con los detalles técnicos les puedo informar que el aparato ya está listo y dispara flechas, flechas mortales ¡

Subo por una escalinata.

Llevo consigo el arma que dispara flechas.

Entro al parlamento. Puedo ver un sinnúmero de iraquíes. Ellos visten con túnicas y otros con traje. Hago ruido, ellos voltean a verme y les grito que estoy dispuesto a todo con tal de llevarme a Fadilah Marian. Un iraquí se levanta de su sillón y me dice que eso nunca sucederá ¡ Después todos corren con el próposito de atraparme. Parapetado en una esquina comienzo a lanzarles flechas. Mato a tres. El tumulto se me viene encima y logro herir a unos cuantos más.

Una vez sometido. Me ponen de pie y me colocan una soga. Mandan traer a Fadilah. Ella viste de negro, tiene la cara cubierta, solo la reconozco porque me dijo Estoy contigo Alfredo.

Sin más trámite, me hacen un jucio express. Me dicen que he trasgredido las leyes del amor. Y que ningún individuo del otro lado del mar está autorizado a dejar panzonas a sus mujeres.

Intento decirles que Fadilah no está panzona, pero ellos no hacen caso.

Dan la orden. Un individuo de brazos velludos acciona una palanca y el mecate se cierra..

Alcanzo a ver cuando Fadilah levanta los brazos como pidiendo piedad, piedad para el que sufre. De nada me valió.


Ahora entro a unos baños inmundos. Los baños apestan a orines y a mucha mierda. Llevo de la mano a una niña de siete años. Es mi hija rubia. Un hombre flaco de barba desaliñada se rasura mirándose al espejo. Nos mira y me dice que sí le traje carne fresca. Ten mucho cuidado con los que dices pendejo le grito ¡ El hombre no me responde se limita a echarse jabón en la cara.
Intento buscar una salida. La pestilencia es enorme.

Las paredes de este baño tienen el zarro acumulado. Paso a una sección y lo que miro son más señores encuerados bañándose. Esto para mi es un asco. Descubro una puerta. La puerta está atorada. Busco alguna palanca para abrirla. Me encuentro una varilla, la introduzco, la puerta cede. Salgo con mi hija rubia.

Esta es una pared de ladrillos rojos. Escucho un estruendo. La pared se cede, la rompe la fuerza de una máquina que truena cosas.

En la máquina viaja otra niña. Ella tiene los ojos verdes y la cara sucia. El hombre que conduce me dice alegre: Señor señor, ya le traje a su hija.

Le pregunto que sí él sabe cuantas hijas tengo?

A mí me dijeron que son muchas ¡ Que sus hijas son muchas..

Y esta niña de quién será?

Ella es hija de una señora llamada Fadilah.

La conoce?

Sí la conozco. Pero nunca la dejé panzona..

No sé que sucedió..

La niña se parece a usted..

Sí le encuentro un parecido…..

Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
14 de diciembre de 2014.
Estados Unidos Mexicanos.