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Mostrando entradas de febrero, 2014

Gene Hackman, la casa de mi abuela en EU, Alexia en vestido verde y gato operado.

Gene Hackman, la casa de mi abuela en EU, Alexia en vestido verde y gato operado.




















Pásele señor me dice Gene Hackman que anda en calzoncillos rojos. Me insiste y me dice que vaya a ver cómo le quedó su nueva casa.

Miro el reloj y tengo algo de tiempo. Está bien señor Gene vamos. De pronto me encuentro con una casa nueva. Me llama la atención que tiene muchas partes en madera.
No sé de dónde sacó Don Gene la idea de construir esta casa pero por lo que veo es idéntica a la casa de mi abuela. Le hizo algunas adecuaciones
Adecuaciones al plano original y este es el resultado.


No quiero sacarlo de su error y decirle que esa casa es igual a la de mi abuela allá en Mixcoac. Copiaron todos los detalle solo falta que también esté yo sentado en 1972 en el pasillo y tocándo la guitarra.

Gene me pregunta que me parece su casa. Para no desilusionarlo le digo que le quedó estupenda. Sí en verdad que sí.

Un muchacho está ensimismado en un ordenador. Yo voy llegando. Son las ocho de l…
La pulga

Una noche ardorosa,
después de haber cenado alguna cosa,
la joven Isabela
en su lecho acostada
de todo despojada
trataba de entregarse al dulce sueño.
Mas una infame pulga la desvela
picando con empeño
ya el reducido pie, ya la rodilla,
ya la rolliza y blanca pantorrilla.
La joven, impaciente,
echa inmediatamente
su linda mano a donde piensa hallarla,
y algo bueno daría por pillarla;
pero el bicho maldito,
sin dársele ni un pito,
cuanto más le persigue
más salta y brinca y sigue
con su empeño;
hasta que Isabelilla, incomodada,
con la sangre encendida,
no pudiendo sufrir más la cuitada,
salta fuera del lecho enfurecida,
coge la luz, se pone patiabierta
y en medio de las piernas la coloca;
pero se vuelve loca
y con la infame pulga nunca acierta.
La ve mil veces, otras tantas huye;
sobre ella pone el dedo, y se escabuye;
que de aquí para allá siempre saltando,
parece con la niña estar jugando.
Ésta, por eso mismo más airada,
jura la ha de pagar muy bien pagada,
y con tan gran a…

Lizbeth Carolina

Lizbeth Carolina

Cantando, dinero.

Cantando, dinero.

























Sin siquiera pedírmelo comencé a cantar. Y lo hice porque no sé sí para ustedes sea un gusto o no. Pero en lo que respecta a mí persona sí lo es. Así que me dará mucho gusto cantar para ustedes. Así les dije a un grupo de personas que se encontraban en ese patio. Creo que no se lo esperaban. A veces pienso que todas las personas deben de cantar. Es una de la posibilidades que te liberan. ¿Porque para que quieres andar siempre con un nudo en la garganta ?.
Estoy en una oficina. En un cubículo hay tres mujeres. Todas de pelo negro y con los labios pintados.
Entra un señor y les pregunta que sí ya está listo su encargo. Una de ella les dice que la espere unos momentos. Abre un cajón y saca un envoltorio. Se lo entrega, el hombre les dice adiós y se retira. Me asomo y saludo a las tres mujeres También me voy.
Entro al elevador. El hombre con el envoltorio me dice que lo guardará en su pantalón. Debes de tener mucho cuidado. Por todas partes hay gentes dispuestas a ro…

Enfrentados , acudir con la maestra de una niña.

Enfrentados , acudir con la maestra de una niña.




















Hay dos bandos. Unos se encuentran en la parte alta de esta escalera. Los otros miran desde abajo. Se dicen de todo. Aquí por lo que veo se acabaron las palabras. Y ya sabe usted que cuando se acaban los acuerdos y las palabras comienzan los golpes, después o los cuchillos y las pistolas. Más adelante los muertos.
El que parece el líder me grita con todas su ganas. Me dice todo lo que se le ocurre. Yo como no estoy manco también le grito. El escándalo es cada vez mayor.
Yo soy una persona que medita antes de actuar pero en este caso pienso que este señor necesita una lección y como yo soy una especie de maestro pues se la voy a dar.
Subo los escalones. Llevo en las manos dos cuchillos. Uno chico y el otro grande. Cuando estoy enfrente del que me insulta le hago una rasgada en la tetilla izquierda. Veo como le brota un hilo de sangre.


El hombre enfurece y se abalanza en contra mía. Yo no le doy tiempo y le meto el cuchillo grande en e…

Cerca. jardín con conejos, ardillas y todos tipo de animales del bosque, una mujer de rostro blanco abre una ventana y me habla.

Cerca. jardín con conejos, ardillas y todos tipo de animales del bosque, una mujer de rostro blanco abre una ventana y me habla.










Sobre la calzada puedo ver como gentes que no tiene vela en el entierro pasan sin avisar. Se desplazan de derecha a izquierda y de izquierda a derecha. Me dicen que vendedores de pan, pregoneros, gritones que te compran aparatos viejos, y todo tipo de tiliches se meten por la calle y los habitantes de la zona explican que esto ya es intolerante.
Me detengo en la calzada y examino la situación. Le digo que una de las soluciones posibles sería instalar una cerca puerta que tenga movimiento. Como esas en donde guardan a los caballos. Parece que les gusta la idea porque todos tiene miradas de aprobación. Pero con una condición le digo que no vayan a poner a ninguna persona de la localidad porque él mismo al rato les va a dar permiso a los vendedores que entre a cambio de dinero. No claro que no lo haremos me responden.

Dicho esto se ordena la colocación …

Lizbeth Carolina

Personas que viven en un volks wagen, pared, acera con figuras de mujeres desnudas, abuela,hotel, gente en un bar, mujeres en dos filas, mujer vestida de rojo.

Personas que viven en un volks wagen, pared, acera con figuras de mujeres desnudas, abuela,hotel, gente en un bar, mujeres en dos filas, mujer vestida de rojo.











En este solar descubro un volks wagen. Me dirijo a él. Veo que en su interior están varias personas con el tipo de gente de barrio. Rostros vulgares miradas hostiles. Adelante dos personas intentan entrar para cruzar. Los vulgares los miran con sonrisas burlonas como diciendo estos no saben ni a dónde quieren entrar. Les gritan para decirles que la única manera de que puedan cruzar y salir es meterse por la guantera. Hasta ese momento les debo de decir a ustedes que el volks wagen es tan grande que las personas vulgares caben todas de pie. Pues bien Los dos se introducen en la guantera. Claramente veo que hasta les sobra espacio. Yo les sigo para encontrarme con que hay alambre de púas. Como lagartija intento evadir las púas. Unas me raspan y me cortan otras no.
Logramos salir.


Adelante unos albañiles construyen una barda. …

Lizbeth Carolina

Cobijas, sr Thompson.

Cobijas, sr Thompson.












Me parece que acabo de llegar de un viaje. Esto lo digo porque aún tengo frescos los pensamientos de una iglesia que hay por los rumbos de Maravatío.
Bajo por una escalera verde que tiene varias ramificaciones. Voy cargando dos cobijas y varios utensilios con comida.
Conforme voy bajando los escalones se hacen más y más grandes. Parece que no me importa porque yo sigo. Ni siquiera pienso en que me pueda lastimar. Este por ejemplo tiene mirándo hacia a bajo como siete metros. Me arrojo y caigo luego otro y otro escalón.
Me acompaña un niño. El me ayuda con los utensilios.
Se acerca un señor con uniforme caqui. Le pregunto cual es la ruta que debo de buscar para poder salir y llegar a mi casa. Este me mira como enojado y me dice a bocajarro que sí yo vengo de por los rumbos de Michoacán. Si de allá vengo. Pués le informo que ya no queremos más indigentes en la ciudad. En eso se acercan otros compañeros y les dice que no me dejen ir que ya están cansados de l…

Árbol , catana, pistola de risa.

Árbol , catana, pistola de risa.





Voy con un grupo de personas. No veo sus rostros pero van conmigo. Nos dirigimos a un monte.
Son las cinco de la tarde. Adelante podemos divisar el árbol. Vamos….
El árbol tiene ramas de más. Comienzo a revisar sus raíces y también su hojas. Los demás están en contemplación. Orale ¡ ayúdenme ¡ ¡No se queden parados ¡. Hay mucha gente inútil por todas partes.
Cuando termino de revisar el árbol me recuesto a su lado. Con una sábana blanca me cubro. Los que van me preguntan que sí me voy a dormir. Claro es una buena tarde, sopla el viento caliente y es Otoño..
Entro en sueño profundo…..
Pasa un largo rato.
Me despiertan para decirme que la negra noche ya está aquí. Me quito la sábana. Efectivamente es de noche. Pues váyanse..
Las personas me dicen que no saben como regresar.
¿ se les acabó el mundo?.
No tenemos lámparas y el camino de regreso es abrupto.
Toco mi cara. Pienso. En verdad estos son unos inútiles..
Me levanto después de quitarme las hoja…

Mujeres que me llaman desde una azotea, sed, buscando en sillones, dulces, cartas de amor y fotografías.

Mujeres que me llaman desde una azotea, sed, buscando en sillones, dulces, cartas de amor y fotografías.

























En la casa de enfrente, sí la casa que tenía mi abuela y que no era habitada hay dos mujeres que visten trajes de baño blancos. Es raro pero es de noche y ¿ como  pá que necesitan andar  en traje de baño? . Bueno eso es cosa que no me importa. Me llaman así que me levanto.  Me acerco para preguntárles que se les ofrece. Una de ella me dicen que se le cayeron al suelo pero de este lado algunas cosas. Busco y efectivamente. En medio de  este cuadro una cajita de regalo.
La tomo cojo impulso y se la aviento, ella la cacha.
Espere espere me dice la otra. Las miro. Para pasar el momento de las espera les veo los senos a las dos. Posteriormente me vuelven a arrojar la cajita, la cacho, una de ellas me pide que la abra, la abro, es una boca de mujer con los labios pintados. De inmediato pienso que ya sé quién  es la propietaria de esa boca, la boca se entrecierra y me da un beso. El beso se…

Febrero 6

Febrero 6
























Pienso esto exactamente a las dos del pasado meridiano: La mente es un  arma poderosa que te atrapa sin usar ningún gatillo Y por más que quieras aplacarla te pica las pelotas y el anillo. De fondo de pantalla está su foto Que agarro ciertas veces a lamidas, No hay nada más bello en este mundo Que esa mujer cabrona y femenina. Este siete desperté con ansiedad suprema Sí supiera la razón pero la ignoro, Es decir no sé la razón de la ansiedad De que pase parloteando como loro.
Cierro los ojos ahora que viajo en autobús Veo su rostro sus nalgas primorosas y divinas, Sus finos rasgos delineados y sus ojos, sus ojos claros…
¡ Ven ven le digo en silencio¡ Ven y mi palabra es poderosa Ella vendrá los juro por mis muertos Nadie podrá tacharme de gente mentirosa.
Comeré de su mano cual sí fuera un pájaro, Tomaré un cuarto de miel  a cada hora. Libaré de sus labios. Para darle el beso exacto y laborioso Un beso largo profundo y sensitivo Un beso que informe y dé señales Mejor que un tratado de comercio Un beso…

Zapatos negros, la fría.

Zapatos negros, la fría.




























Esta es una imagen borrosa del sueño. Y está tan borrosa  que la veo entre gris y verde. Entro a una zapatería  llamada Pituka. Son los años 70. En este sueño voy vestido de traje color café. El café es un color que me gusta.
Busco unos zapatos negros de mujer. Unos zapatos que tengas unos botones dorados. Veo que hay sobre una estantería  múltiples modelos. Se acerca una fémina . Esta tiene un porte altivo como de mandona pués. ¿Me pregunta que sí me puede servir en algo?. Sí claro, mire. Ando buscando unos zapatos de dama que me encargaron. ¿De que número?. Del tres y medio. La mujer se inclina para buscar en este mar de zapatos. Yo aprovecho para ver sus piernas fuertes. Humm. Buenas piernas.
 La mujer encuentra uno. ¿Quizá le pueda servir este?.
Lo reviso no como que no me convence. También le puede decir a la persona que venga ella misma y se los pruebe. Es que ella vive en otra ciudad y yo se los voy a mandar. ¡Ah ¡
Cansada de que ningún zapato sea de mi agra…

Lizbeth Carolina

Pablo del Cerro

Pablo del Cerro

























 Son las siete de la noche. Cruzo firme por el primer pasillo interior de la casa de mi abuela Camerina. Todavía se conservan las macetas con helechos. En dos pasos más estaré en el patio trasero. Me dirijo al baño. Tengo las manos con tierra. Y eso fue porque me acordé de mi niñez y me puse a jugar a las canicas. También traigo las rodillas raspadas. No importa me arden pero no interesa . Es más importante no dejar de ser niño nunca.
Voy como te digo rumbo al baño y como yo siempre he sido un cantor en este sueño voy cantándo:
Era una cinta de fuego Galopando, galopando Crin revuelta en llamaradas, ¡ Mi alazán te estoy nombrando¡
Una mujer de edad avanzada lava un trapo me dice :
Anda ten lávate las manos y límpiate las rodillas. Mira nomás¡ las traes sangradas.
Me disculpo:
Es que anduve jugando con las canicas en la tierra… La mujer  continúa lavándo el trapo.  Me limpio las rodillas y sigo con mi canción:
Cruzó las sierras con luna Cruzó los valles nevándo. Cien caminos anduvimos…

Lizbeth Carolina 20 años, edificio con soldados, platos rotos, techos caídos, dentro de un taxi.

Lizbeth Carolina 20 años, edificio con soldados, platos rotos, techos caídos, dentro de un taxi.

























Digamos que miro detenidamente este jardín. Hay una multiplicidad  de flores. Hay de todo.
Veo unos lirios. Me dirijo a ellos, quiero verlos meticulosamente. Tienen gotas de agua esto es debido al rocío de la mañana.
Escucho que alguien pisa las hojas secas. Es una mujer delgadita calculo que tiene como unos veinte años. Sube dos escalones, se acerca  y me pregunta que es lo que miro. Estas flores le contesto. Ella se levanta y espera a que yo lo haga. Luego sin mediar palabras  rodea mi cintura, recarga su cabeza sobre mi pecho. Yo por mi parte tampoco digo nada. Me pregunto quién será. Acerco mi rostro y aspiro su olor, el perfume de su olor…
Aquel edificio está habitado por soldados. Hay una escalera ,  por lo que noto son muchos los escalones que debo de subir. Pasa un muchacho a un lado, me toca el hombro y me pide lo acompañe. ¿Le preguntó que a dónde?. Vámos al estado mayor.. Le sigo. E…