viernes, 29 de mayo de 2015

Maratón, LP en euskera y gallego, camino de Tacubaya a Mixcoac, ventilando departamento.

Maratón, LP en euskera y gallego, camino de Tacubaya a Mixcoac, ventilando departamento.
























Según este sueño ando en un maratón.

Si en un maratón.

Pero el caso es que yo no participo.

Antes corría mucho. Ahora dejé de hacerlo.

Le pregunto a un joven que porta sudadera blanca y pantaloncillos grises que sí él no observo a nadie extraño durante la prueba?

No a nadie.

Lo que sucede es que yo tengo una hija de diez años. La inscribí para que participara.

Cuando se estaba llevando a cabo la carrera alguien la jaló hacia una puerta. Ahí abusaron de ella sexualmente.

No sabía me dice.

Entonces debo encontrar al que hizo esto.

Pero es que fueron muchos los participantes.

No sé sí este señor es corredor o es otro que no tiene nada que ver.

Y porqué no les pregunta a los demás?

Por dónde se fueron?

Están en la accesoria.

Voy para allá.

Si gracias ..

En la accesoria están premiando a los participantes.

Los ganadores fueron tres niños.

Dos niñas y un niño.

Le pregunto a la mamá de uno de ellos que sí es verdad que los infantes ganaron el maratón?

Sí ellos tres y me los señala.

Y les pudieron ganar a los africanos?

Sí.

Pues los felicito.

Le pregunto a la mujer lo mismo pero no obtengo resultados. No sabe ni vió nada.

En esta sala mullida me encuentro sentado. Hay varias personas. El primero que identifico es a Eduardo Galeano, el segundo es Joaquín Sabina sumamente desaliñado ni para jabón le alcanza. El tercero es un cantante gallego.

Galeano me dice: Mira Alfredo, este es el nuevo trabajo de estos cuates.

A ver..

Me entrega el LP y comienzo a leer el folleto. Por suerte soy un polóiglota y hablo a la perfección el español, el euskera y también el gallego.

Alguien a quien no identifico pone el disco y lo escucho.

Es un trabajo denso..

Estoy en Tacubaya. Tengo que caminar toda la Avenida Revolución. Mi interés es llegar a la casa de Mixcoac.

Se acerca la fría.

Me dice:

Ya tengo el dinero.

Está bien.

Debo ir a Mixcoac.

Enfilo para allá. El camino es derecho, no hay desviaciones ni nada por el estilo.

No llego a la casa de Mixcoac. Estoy en un departamento que nunca había visto.

Entro.

A medida que camino por el interior descubro muebles y el olor peculiar de la humedad. Debo de ventilarlo. Abro las ventanas. Sale un gato.

El gato intenta salir y de un salto cruza la ventana. Es posible que el gato se caiga. Me asomo. El gato mira para abajo. Son más de veinte pisos..

Sí el gato se arroja le va a pasar lo que al hijo de Eric Clapton que se aventó y el chico murió. Ojalá que el gato no lo haga.

Es su vida y no es mi gato.

Original de Alfredo Arrieta
Nec spe, nec metu
29 de Mayo de 2015.
Para el pueblodetierra.
Estados Unidos mexicanos.