miércoles, 7 de enero de 2015

Trece mil quinientos pesos, Gustavo Díaz Ordaz y sus alabanzas al inútil.

Trece mil quinientos pesos, Gustavo Díaz Ordaz y sus alabanzas al inútil.

























Me dice una mujer que ya tiene listos los trece mil quinientos pesos y los boletos de avión para que nos vayamos de viaje.

Me muestra los boletos uno de ellos dice: Alfredo Los Cabos.

Conoces los Cabos?

No. Solo Baja California Norte.

Pués para allá nos vamos.

Debo decirle que esta mujer no la conozco. Tiene los cabellos largos y cara de Gatubela.

Porque quiere que yo vaya con ella a los Cabos?


En este patio de butacas puedo ver a a muchos hombres que no señores. De esos tipos doble cara que gustan de saquear al erario público.

En medio de estos y en la banca principal se encuentra Gustavo Díaz Ordaz de triste memoria para los mexicanos. Con su mazorca de dientes. Este hombre dice a todos los presentes:


Honorable Congreso de la Unión, demos la bienvenida a nuestro mandatario de la actualidad, hombre de nobles sentimientos,calido en el hablar,patriota de valor sin tacha , servidor incansable de todos los connacionales.

En la escena de arriba, el títere de poder extiende los brazos y saluda a toda la concurrencia, les agradece con amplia sonrisa. Tales para cuales.

Gustavo Díaz Ordaz lo ensalza de nueva cuenta:

Demos un aplauso caluroso al hombre que guía los destinos de México, al nuevo Morelos¡Al vigoroso adalid de las hazañas de nuestro tiempo¡

Todos aplauden.

Yo estoy sentado a la siniestra de Díaz. Veo como la sala se funde en un sonoro estruendo, como de galope de caballos. Yo no aplaudo dejo mis manos sobre mis propias piernas…

Doy fé.


Original de Alfredo Arrieta
para elpueblodetierra.
Nec sper, nec metu
7 de enero de 2015.
Estados Unidos Mexicanos.