domingo, 1 de febrero de 2015

En el salón leyéndo un folleto,Jaqueline Kennedy y su viaje a la nave espacial,por el cine Ermita y explicando a una mujer que yo lavaba el patio de la casa de mi abuela,, niño que se cae en la calle y se lastima el brazo,con el mismo niño corriendo por edificios del Centro Médco y la Rotonda de los hombres ilustres para que le den atención.

En el salón leyéndo un folleto,Jaqueline Kennedy y su viaje a la nave espacial,por el cine Ermita y explicando a una mujer que yo lavaba el patio de la casa de mi abuela,, niño que se cae en la calle y se lastima el brazo,con el mismo niño corriendo por edificios del Centro Médico y la Rotonda de los hombres ilustres para que le den atención.































M encuentro sentado en este salón. Un señor o sujeto nos muestra a todos un folleto color lila.

Después pasa por cada banca y nos entrega una copia. Abro el folleto. Este indica la manera de elaborar operaciones matemáticas. No es que no me agraden las matemáticas pero es un tema que me agota.
Así que salgo.

Camino dos o diez paso. En el interior de un restaurante veo a Jaqueline Kennedy. Ella está radiante, con un vestido florerado que debió haber adquirido en las islas de Waikikí.
Me llama y entro.

Me abraza y me mira con alegría. Me dice que me quiere platicar algo. Nos sentamos, se acerca la mesera y pide café.

Jaqueline saca de un bolso café otro folleto. Este sí que me gusta.

Nos muestra paso a el viaje que realizó Jaqueline a la nave espacial en 1969. Me explica su experiencia y le da mucho gusto al recordarla.

Un día de estos Alfredo te llevaré conmigo para que mires como se ve la tierra desde arriba. Es un placer y una alegría infinita el saber que allá abajo, es decir aquí suceden múltiples cosas, infinidad de situaciones..
Pués cuando tú me digas estoy a tus órdenes. Ella me dice que en cuanto pueda me lo hará saber.

Ahora camino por la Avenida Revolución, casi enfrente del cine Ermita.

Una mujer habla con otra. Y hablan de mí. Las puedo escuchar. Ella me pregunta así de lejos que sí yo era el mismo que lavaba el patio de la casa de Mixcoac?.

Sí el mismo. Según me acuerdo le pedía el radio de onda corta a mi abuela, entonces acompañado de la banda sonora de Radio Mundo, lavaba el patio, y le echaba agua a las macetas.

Ya viste como sí es el mismo?

Un niño cruza la calle, de momento pienso que el niño es hijo mío pero después veo que no es así. Mi hijo ya cruzó la calle. El niño cae aparatosamente. Todos los que estamos cerca corremos para ayudarle, tomo al niño, es decir lo cargo. Y busco quién me ayude. El niño tiene suelto un brazo, es posible que lo pierda.

Es tan rápido lo que sucede que ya estoy en la entrada del Centro Médico. Busco ayuda. Una mujer que estaba conmigo anteriormente me llama , corro, ella va a delante de mí, pasamos por varios edificios y solares , me detengo en un ventanal.

Un hombre le muestra a un gringo la Rotonda de los hombres ilustres. La mujer me dice que no me distraiga. Sigo corriendo, entramos a una sala recepción, salen tres enfermeras, una toma al niño que yo le entrego. Se meten a la sala de operaciones. No sé que paso después. Ojála que salga bien de esta.



Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
1 de febrero de 2015.
Estados Unidos Mexicanos.