miércoles, 3 de diciembre de 2014

Refugio para gatos,visita de un director militar a donde desayunan los empleados, boletos de avión,video a Cuauthémoc, lluvia, decreto alimentario, mujer que disuelve un pelotón.

Refugio para gatos,visita de un director militar a donde desayunan los empleados, boletos de avión,video a Cuauthémoc, lluvia, decreto alimentario, mujer que disuelve un pelotón.





























Ahora sí que tuve bastante trabajo. He decidido que debo de construir un refugio para gatos. Y antes de que me vayas a echar cacayacas que porqué mejor no construyo un hogar para los desamparados te informo que ya lo hice. Uno está en el sueño de Tijuana, y los otros dos en el sueño de la selva en Chiapas.

Busco una loma. Que bella vista tengo desde aquí. A lo lejo se admira el pueblo, la torre de la iglesia y las garzas que la sobrevuelan.

Me siento. En unas hojas grandes diseño los planos, el cómo y de que manera.

Cuando termino voy por las herramientas, Las hay de todo tipo. Las subo en esta carcacha y me regreso a la loma.

Comienzo a cavar, saco la tierra, después me dedico por horas a la obra negra.

Han pasado apenas unos instantes y ya casi la termino.

Ahora voy con los acabados. Pienso que los animalitos estarán contentos y a su gusto.

Me retiro unos diez metros y miro mi obra. Hela aquí ¡ Ha quedado estupenda.

Voy al pueblo. En cada esquina invito a los gatos que quieran ir a comer una comida caliente. Los gatos se detienen, miran el anuncio, luego pasan la voz y así van llegando uno a uno. Pero antes deben de pasar los trámites de ingreso. A cada gato le pongo un nombre…

Después los recibo.. Que gran obra….

Ya me entro el hambre. Bajo a la cocina, quiero prepárame un licuado de esos potentes. Con fresas, granola, avena, pasas,almedras, nueces y miel.

Echo todo esos ingredientes en el vaso de la licuadora. Por la puerta de la cocina entra el director militar. Ah caray! Sí es el mismísimo jefe de la mujer biónica ¡. El guei no me saluda. Se sienta en una silla. Está apesadumbrado. No le voy a invitar de mi licuado.

Me retiro.

Entra un señor canoso, con su traje café. Al verlo el jefe militar se levanta y le increpa. No lo baja de pendejo. El hombre canoso resiste. Lo que se hace por dinero. Este señor hasta se deja pendejear. Bueno ese es su problema. Pá mis pulgas.


Una señora está llenando con datos, con datos míos unos boletos de avión. Me pregunta tantas cosas que ya me agobio. A todo le respondo con un sí y con un no. Habla peor que un perico.

Cuando termina, me extiende los boletos , le pregunto que sí eso es todo?. Ella me dice que sí pero que su compañía de aviación es mejor que la otra. Le pago e intento salir.

Hay un tumulto. Bueno no son tantos, siempre exagero. Son con veinte. Pero ninguno quiere salir. Y eso porque? Porque está lloviendo con intensidad.

Salgo por otra puerta. Me encuentro a Cuauthémoc, le digo que ya le tengo el video que me pidió. Que solo me falta darle una revisada. Este me dice que se va a salir de la cocina en dónde el director militar regaña al otro. No sea que me vea y también a mí me dígala aburridora. Si anda pues.

Ahora me encuentro en una sala. Hay una mesa larga, enorme, blanca. A un lado mío se encuentra Alfredo Arrieta, que era mi papá. Me arroja el diario oficial. Me dice que lo lea porque van a venir unos funcionarios federales y nos van a hacer unas preguntas.

Se abre una puerta. Vienen varios. Yo estoy listo, apenas se han sentado y le comienzo a lanzar preguntas como dardos. Uno de ellos se percarta de mi inteligencia y me dice que soy bien analítico.
Le pregunto que en que año comenzó a funcionar la CONASUPO?.

El señor me responde que en 1954.

Huy señor señor , es decir que todavía no andaba yo en este mundo y ya la CONASUPO andaba dándo lata?.

Sí así es…

Una mujer está en la loma. Si en la loma en donde construí el refugio para los gatos. Esta fumándo un cigarro. La miro por una de las ventanas. Los gatos también la observan.

La mujer les dice a un grupo de soldados peruanos que va a disolver este pelotón. Lo soldados siguen inmóviles. Solo escuchan. Ella aduce que se se va a retirar al pueblo en donde están sus papás. Y que le es sumamente imposible llevarles flores. Porque del Perú hasta Villa Ahumada la distancia es muy grande… Y que ya se siente cansada.

La mujer se levanta, le dá una fumada a su cigarro, lo arroja al suelo , se acerca a los soldados, y se despide de mano de todos ellos..


Original de Alfredo Arrieta
Para el pueblodetierra
Nec spe, nec metu
3 de Diciembre de 2014.
Estados Unidos Mexicanos.