miércoles, 20 de agosto de 2014

Meando con Pancho Villa , helicópteros, robo de teléfono, torpeza, ignorancia.

Meando con Pancho Villa , helicópteros, robo de teléfono, torpeza, ignorancia.























Esta casa es una casa mal hecha. Se nota que la hicieron a como Dios les dió a entender. Se puede ver, plantas descuidadas, botes de basura, maderas mojadas , vidrios rotos. Unas gallinas pasan a mi lado, también las gallinas están mal alimentadas. Lo malo es que no traigo un cucurucho de maíz pá darles.


Resulta que entré a este lugar con la esperanza de encontrar un lugar dónde mear. Desde hace rato que me está ganando.

Se aparece una mujer delgada, ella va cubierta con un rebozo deshilachado. Después de saludarla le pregunto por una taza de baño que estaba en este lugar, más o menos por aquí. La mujer frunce la boca y me dice que esa taza la colocó Don Marcelino en los años sesenta.
Estaba por aquí y me señala, luego el agujero se lleno de mierda con gusanos y Don Marcelino lo tapo, Creo que hasta quitó la taza , la aventó al hoyo y tapo todo, sí la taza junto con la mierda.

Se está meando?.

Sí desde hace rato.

Pus haga por aquí.

La verdad es que no quiero mear enfrente de esta señora.

Por mí ni se preocupe yo me voy, me dijo.

No bien acabada de decirme eso cuando entra Pancho Villa. Nos mira a los dos y nos pregunta por la taza de baño.

La arrojó Don Marcelino a un hoyo y luego lo tapo.

Entonces ya no está?.

No ya no esta.

Bueno y usted se anda meándo?

Sí desde hace rato.

Pués véngase vamos mear juntos me dijo

Acuérdese que un mexicano nunca mea solo.

No verdad?

Que ruidos son esos?

Estoy dormido y escucho un estruendo.

Me levanto, descubro que varios helicópteros están arrojándo bombas. Las personas corren, estos gueyes ya quemaron a esos que van por allá.

Se escucha también una voz que dice que tiene ordenes de bombardear la Delegación Benito Juárez. Y que comienzan.

En dos horas acabaron con todo.

Cierro la ventana y sigo en el sueño de los profundos….

Ahora camino por una calle, la calle tiene siete árboles. Detrás de mi viene Gael García. Lo reconozco por su boca ancha. Se aproxima y sin más me quita el teléfono, lo saca de la camisa y se echa a correr. Intento alcanzarlo pero noto que se me desamarraron las agujetas de los dos tenis. Bueno para la otra será.

Un maestro que me daba una clase de movimientos musculares, le pregunta a Marta sobre la lección de hace unos días. Marta pone una cara de que no sabe. Intento responder por ella. El maestro dice que cierre el pico. Levanto los hombros. Luego dice que le fastidian las personas que además de no saber, no ponen ningún interés de su parte.

Una mujer borracha, se acerca a mi mesa. Me dice que le ponga algo fuerte.

Veo un vaso, le pongo leche condensada. La mujer le dá un sorbo, lo escupe.

Pendejo ¡ te dije que me pusieras algo fuerte no que me dieras leche ¡

Le digo que solo tengo leche.

Intento servirle de nuevo. Hay una bebida por aquí, parece que es ron de las Antillas, lo tomo, al servirlo mi mala suerte se apodera de mí, el ron se derrama, la mujer me vuelve a decir pendejo.
Mi papá está sentado a un costado se ríe, complacido. Ni modo nací para pendejo……


Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra
Nec spe, nec metu
19 de agosto de 2014.
Estados Unidos Mexicanos.