martes, 24 de junio de 2014

Historia del ejército y la revolución Constitucionalista.

Historia del ejército y la revolución Constitucionalista.
1946.
General Juan Barragán Rodríguez.










Jefe del Estado Mayor del Primer Jefe Don Venustiano Carranza.



CONSTITUCIÓN Y REFORMAS. México DF. Septiembre 4 de 1914.El Primer Jefe del E.C. Encargado del Poder Ejecutivo de la Unión V. Carranza. Al Gobernador del Estado de Sonora, José María Maytorena. Hermosillo, Sonora.”
Hemos visto en el capítulo XVI del libro I situación que existía en el Estado de Durango debido a la animadversión de Villa hacia los Generales Arrieta.
El señor Carranza quiso aprovechar el viaje del General Obregón a Chihuahua para recomendarle que, en unión del General Villa, pasara a Durango a buscarle una solución pácífica al conflicto, dado que ya Villa empezaba a ejercer medidas violentas contra los Arrieta.
El primer acto hostil de Villa fue la suspensión del tráfico ferrocarrilero entre Torreón y Durango, la única comunicación que entonces existía con ese Estado, pués todavía no se construía la línea de Cañitas.
Al enterarse el Primer Jefe de esta disposición arbitraria de Villa le pidió explicaciones y éste le contestó lo siguiente:
“ Chihuahua, septiembre 8 de 1914. Señor V. Carranza, Presidente provisional. México D.F. Enterado de su telegrama de ayer relativo suspensión tráfico ferrocarrilero Durango, manifestándole que sí he tomado esta determinación verdaderamente sensible, ha sido obligado por las circunstancias lamentables en que se encuentra aquel Estado en poder Hermanos Arrieta, que no reconocen orden ni autoridad de ningún género.Empleados ferrocarrileros que encontrábanse en Durango, tuvieron que abandonar aquella ciudad por falta de garantías y se rehusaban a volver por mismo motivo,pues son constantemente objeto de atropellos por parte de autoridades de aquella capital. De acuerdo con señor General Obregón, quién está convencido de la necesidad que existe de someter al orden a esos elementos disolventes, continuará interrumpido tráfico aquella ciudad, salvo su superior aprobación, pués aunque efectivamente son inenegables los perjuicios que resiente el Estado con esta medida, la considero absolutamente indispensable para someter al orden a aquellos individuos. Quedo en espera de sus superiores órdenes sobre el particular para proceder como sea necesario. Salúdolo respetuosamente- El General en Jefe. Francisco Villa “
Llegó a más la audacia del Jefe de la División del Norte: envió una columna de tropas al frente del General Urbina para deponer por la fuerza al Gobernador Arrieta. Don Venustiano naturalmente, le prohibió que llevara a cabo esta nueva arbitrariedad y Villa le contestó lo siguiente:
“ Chihuahua, 5 de septiembre de 1914. Presidente provisional don V. Carranza. México , D.F Enterado de su telegrama de ayer en que me transcribe el que le dirige el señor General Domingo Arrieta sobre la movilización de fuerzas del General Urbina sobre aquella plaza. Le manifiesto que estamos animados de la mayor voluntad para arreglar satisfactoriamente las dificultades que los Generales Arrieta nos han estado poniendo y para ello le suplico se sirva decir a los referidos Generales Arrieta que proceden con patriotismo y buena voluntad a fin de conformidad con los Jefes del Estado de Durango proceder al nombramiento del Gobernador de aquel Estado, pues de otra manera y sí no se sujetan a la voluntad de la mayoría, es indudable que seguirán las dificultades y nunca podrá haber en Durango paz y tranquilidad de la que tanto necesita. Suplícole contestarme sobre el particular, Salúdolo respetuosamente. El General en jefe, Francisco Villa “
El General Domingo Arrieta, hacía poco tiempo que desempeñaba la gubernatura de Durango por haberse encargado de la Secretaría de Fomento el ingeniero Pastor Rouaix, quién como se recordará, fue el primer Gobernador Constitucionalista que tuvo Durango.El nombramiento en favor de Arrieta fue visto con pocas simpatías por Francisco Villa porque deseaba que la persona que ocupara el Gobierno del Estado fuera de su confianza.
A pesar de estar dentro de las atribuciones del Primer Jefe la designación de los Gobernadores de los Estados y a pesar, también de los méritos indiscutibles del General Domingo Arrieta para ocupar el Gobierno de su Estado natal, cuando se ahondaron las dificultades con Villa, el señor Carranza, para contemporizar hasta cierto punto, con el Jefe de la División del Norte, y , sobre todo, en obvio de mayores males para la Revolución, dispuso que se recibiera del Ejecutivo de Durango, una persona que estuviera en buena armonía con el General Villa. Esta designación la podían hacer los mismos Generales Obregón y Villa, según autorización que le dió el señor Carranza.
Véase, si no, la carta que el General Obregón entregó, personalmente, al General Villa, y que decía lo siguiente:
“ Palacio Nacional, septiembre 13 de 1914, señor General Francisco Villa, Chihuahua, Chih. Muy estimado y correligionario; tengo el gusto de repetirle por medio de esta, mi agradecimiento por la importante participación que, en compañía del señor General Obregón tuvo usted en las cuestiones de Sonora, para cuyo objeto fueron tan dignamente comisionados. Basados en la actitud de ambos, y presentándose cuestión semejante en el Estado de Durango, desde ahora confiérole otra comisión, ayudado por el mismo General Obregón, que debe tener por objeto solucionar las dificultades surgidas en el referido Estado de Durango;sustituyendo al actual Gobernador, por otra persona que pueda ser eficaz en la armonía necesaria para un buen gobierno, ya que el actual Gobernador solamente desempeña dicho cargo interinamente. Con la seguridad de que las mencionadas dificultades se seluciones como las anteriores, y de que usted acepte la referida comisión, quedo de usted, como siempre, su afectísimo amigo y seguro servidor.Venustiano Carranza.
Al General Arrieta. Le envió el Primer Jefe, una carta que decía asi:

“Palacio Nacional, septiembre 13 de 1914. Señor General Domingo Arrieta. Gobernador del Estado de Durango. Estimado correligionario y amigo: En vista de las dificultades surgidas en esa Entidad Federativa, de la ingente necesidad de una armonía profunda entre todos los elementos cosntitucionalistas de la circunstancia de desempeñar usted ese Gobierno interinamente y , sobre todo, basado en el patriotismo y abnegación de usted, he creído conveniente comisionar a los señores Generales Alvaro Obregón y Francisco Villa para que se encarguen de solucionar aquellas dificultades en el Estado de su digna dirección.No cabe duda que usted coopere con ellos, con lealtad y desinterés que siempre ha demostrado, en el buen éxito de las gestiones referidas;pues la trascendencia de estos memonetos exige, en bien de la patria, el sacrificio momentáneo de todos para poder alcanzar la realización de las ideas que perseguimos. De usted, como siempre, su afectísimo amigo y correliogionario seguro servidor. V. Carranza.
Más adelante veremos el sesgo que tomaron los asuntos de Durango.
Se ha referido como el General Obregón se empeño en ir personalmente a Chihuahua a invitar al General Villa y a los Jefes de la División del Norte a la Convención de México.
A la llegada de Obregón a Chihuahua. Mandó reunir Villa a los Generales de su División y convino en asistir a la Junta de México. Ya para salir todos ellos, o sus delegados, hacia la Capital recibió Villa un aviso del Gobernador Maytorena en que le decía que las tropas del General Hill, avanzaban desde la Estación