ANTONIO ARRIETA ORTEGA. El Tony....



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Antonio Arrieta cargando a Tristán Arrieta.




ANTONIO ARRIETA ORTEGA.




EL Tony.


" Que cosa será la muerte que llega tan despacito.
que cosa será la muerte que llega tan despacito.
Al más macho me lo duebla y me lo deja dormido ".
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En sólo dos días y noches los conceptos cambian y cuando apenas te repones de un golpe enseguida te dan el otro. Y caes pero luego te levantas y vuelves a caer. Carla te llama y te avisa que se murió Tony, te quedas mudo, de pronto las palabras se acabaron, le das las gracias por su atención, todo sigue. Nadie sabe quién fue Tony o muy pocos lo saben. Buscas llegar y te enfrentas a la noche a la oscuridad en donde todo lo que miras es un mundo absurdo, en los lugares donde anteriormente había terregales o lodo en las temporada de lluvia todo cambió, puedes ver una especie de barrio a lo bestia, en donde lo que priva son las carencias, las personas cruzan y se entrecruzan y cada cual va.



Te acompaña Tristán, andan en esas calles buscando un domicilio que ahora no se te hace conocido todas las calles son iguales. Pasan como en un tiempo detenido y usted va nombrado en su cerebro los nombres de estas, son calles con nombres de canciones. Y recuerdas en los inicios de tu vida cuando pasabas por aquí, con los zapatos rotos y las manos siempre cubiertas de polvo. Dan con el lugar, son las nueve más treinta. En el patio hay sillas colocadas, personas que no conoces se les quedan viendo, algunas te reconocen en sus memorias se encienden como si fueran llamas electrónicas de los recuerdos pasados. Descubres con una dificultad los rostros de cada una de ellas, algunos son tus hermanos y sus descendientes. Se te presentan como un golpe de pasado. Son caras que se quedaron en los años niños. Ahora son personas adultas que te miran con extrañeza. Tú también estás cambiado, de aquella lozanía, del pelo café, de tu estado altanero por motivos de la sangre, quedaron en el pasado. Ahora estás descifrando un rompecabezas Quien es quién, quién es aquél.
Hay un asombro cuando alguno te dice su nombre, de inmediato lo buscas y ahí está aparece en el libro de tus archivos.



Los descubres con el pelo blanco, hombres y mujeres de aquellos años, ahora están ajados. Te llegan personas y te hacen preguntas, para intentar recomponer ese laberinto de dudas les haces un relato sobre los orígenes de tu famila que es la de ellos también. Le dice a Osiris desde que llegaron los Arrieta a América hasta este punto en el que el último de ellos o el primero de esta generación en un momento lo traen de donde murió. Miras las fotografías en la pared. Están tus maternos, dormidos en una imagen de colores primarios que al paso de los años han disminuido. De lado derecho Crucita con su ojos azules. Del Izquierdo el abuelo moreno de tez. Don Luciano. También puedes ver de pie a tu mamá y a Manuela Delgado están sonrientes, ninguna de las dos están más. Hay diplomas y cuadros que no alcanzas a leer motivado por la noche y la falta de visión a toda hora.



Le dices a Belén que la acabas de ver hace unas horas. Ella se encontraba cargando una canasta y bailando la tortuga en un baile escolar, ahora Belén es otra la acabas de encontrar después de cientos de años.

Preguntas por los hijos de Tony, ninguno está presente, ellos viven enfrente pero no los localizas entre ese mar de dolientes.



Hay un señor situado en el fondo del patio se llama Andrés habla con un hombre del que nunca supiste su nombre pero a él si lo recuerdas de muchacho, extiende su mano que lleva unos guantes agujerados, te miras y aprieta tu mano como si ya lo hubieras visto hace dos o tres horas, lo cierto es que han pasado más de 25 años.


Andrés te mira de soslayo, parece reconocerte simula hablar con otras personas pero a ojo de pájaro voltea a mirarte. Lo miras cansado como si fuera el personaje de viejo mi querido viejo ahora ya caminas lento.


Se acerca o te acercas con el sigilo de los gatos , se dan un abrazo como si no hubiera pasado nada y la verdad es que pasó todo . Las historias los golpearon y como si fueran Juan y José sentado en el muro del fróntón pero que en realidad se llaman Alfredo y Andrés se dicen palabras para justificarse pero el abrazo lo dice todo.


Luego te sirven un café y siguen desatando cabos y haciendo conclusiones. Se aparece un joven de barba cuidada y de bote pronto te pregunta sobre su identidad, nuevamente buscas en tu archivo y nada, intentas resolver la pregunta enfrente de su presencia y nada. Para salvar la situación le dices que si se llama Juan?. El se defiende y te dice que paso? En un afán juguetón. Resulta que es Fernando, el hijo de Fernando Arrieta. Cuando llega la identificación hablan y toman café.


Al filo de las diez u once llega un transporte, de este bajan tres o cuatro, abren las puertas traseras y bajan un féretro, adentro de este viaja Tony o Antonio Arrieta tu hermano. Todos quedan en silencio y todo es un drama. Bajan unos floreros metálicos y colocan flores o crisantemos, llegan Juan Manuel y enciende los cirios. Ahí está el Tony de cuerpo presente.


De inmediato se hacen guardias, la caja está abierta por completo. Usted se acerca y su hermano frío, envuelto en una sábana blanca, alguien le hizo la rasura, la sangre de su papa está depositada también en ese cuerpo. El Tony se encuentra dormido el sueño de la muerte.



Le tocas la cara y descubre por vez primera lo que es el frío . Es un frío más intenso que un hielo. Le toca su rostro que dormido, callado, pareciera que lo entiende.


Le dice a su hermano al que por vez primera en la vida le dijo hermanito que duerma contento, pués morir es dormir el sueño de la muerte. Y es que la mera verdad hay un cansancio que no da más, desde aquellos tiempos de la aventura con el chivo pedotes allá por los llanos del manicomio en Mixcoac hasta ese momento en que lo ve ahí sin posibilidad.


Usted recuerda como si de película de tratara escenas de su etapa de niños , de jóvenes y ahora en los finales. Como dice José Alfredo Jiménez de sus ojos aparecen lágrimas de dolor intenso. Usted casi no llora nunca pero es que la verdad señor hay situaciones que rebasan toda lógica que si se contienen podrán tener consecuencias posteriores, y por lo demás no ve el motivo por el que no pueda expresar sus emociones.



Al filo de la una de la mañana se despide de los que puede y se va con Tristán y Fernando Arrieta.



Por la mañana del 27 no hay más animo que la de acudir nuevamente. Ahora lo hacen de día y recorren de nuevo los mismos caminos. Ustedes dos van vestido de traje negro. Regresan al lugar después de un trayecto de hora y media. Hay nuevas personas, le ven rostros diferentes, o al menos ahora son diferentes, el mismo procedimiento de descifrar las caras y saber que muchos dicen haberle conocido cuando usted usaba pantalones cortos y un cortecito de mechón enfrente y la cabeza rapada.



El Tony sigue dormido, nunca muerto sí dormido. Le ofrecen un café, entra una llamada de la cárcel , usted apenas comienza a entender cuales son las verdaderas causas de la pobreza.



Vuelve a hacer guardia y nuevamente, por segunda ocasión los sentimientos se desbordan. Una mujer mayor inicia un rosario, parece que están dentro de una proyección cinematográfica.


Es una serie de oraciones que tiene respuesta, se invoca a Dios que él recibirá a Tony a pesar de sus acciones buenas o malas en el reino azul celeste.



Saluda a Adrián a Miltón y Andrea ellos están de igual forma a la espera de que llegue el transporte.


Busca un poco de aire y decide por su propia acción buscar a Alfredo, Toño y Jhonatan los hijos de Tony no los ve pero le dicen que por ahí andan.



Pide permiso y se encuentra con Alfredo Arrieta Villegas, este se encuentra a la espera de algún reclamo o recriminación , luego hablan y su rostro va cambiado a medida de que entiende lo que usted le va comentando. Hay una especie de lucha y un grado de resentimiento y sobre todo un dolor motivado cuando se enteraron de que también tenían otros hermanos.



Cuando estaba en la espera de ver al Tony, dos muchachos lloran intensos, aquí entró un desconcierto por no saber quiénes eran. Las cosas se dilucidaron y el resultado fue que don Tony repitió la historia, o la historia de siempre. Cuando los padres forman familias por doquier, hermanos que te salen por todas partes y que luego deben de ser repartidos como si de perritos se tratara.



Luego se presenta una muchacha morena y dice que se llama Rebeca, y dice que es la hija de Hugo Rendón. Se sienta para encontrase a la escucha de una historia para ella nueva.



Al rato de esto entran dos toros inmensos de fuertes, son Toño y Jhonatan, Ellos llevan en sus rostros caras duras y también están a la espera de defenderse de un posible ataque verbal de su parte.


Luego en el rango de la conversación mira como les cambia la cara y hablan y hablan y dan su explicación sobre la razones por las que no han asistido a la casa de enfrente a ver a su papá tendido. Usted comprende y ellos duros, pero sensibles se despiden a su manera de quién les dio la vida y que son lo que son gracias al Tony.



Llega el camión, nadie ha desayunado o al meno tiene la certeza de que Maricela, Tristán Montserrat u usted mismo Alfredo no han desayunado.



Llegan el camión que dice turístico y abordan los que acompañarán al Tony al sitio donde se descansa de la agitaciones de la vida. Al subir se encuentra a Rubí quién le da un abrazo de consuelo, Mira a Rebeca que habla con Regina y Zafiro.





"Antes de que le den el pésame a sus deudos entre lágrimas, por su irreparáble pérdida y lo archiven bajo una lápida.....
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Sale el cortejo con Tony. El va en un carro blanco que dice Jardin Guadalupano. Avanza hasta llegar a un sitio en donde construyen una ciudad moderna, pasan por el Reclusorio Oriente, y también por oficinas del Gobierno del Estado de México.


Toman por una vía como una carretera , al dar una media vuelta mira nuevamente el convoy. La situación ahora es otra. Pasa casi una hora y llegan al campo santo. Las personas descienden del autobús. Verónica se dirige a una tumba próxima, usted deduce que vista la tumba de su progenitora. Asi es . Al verla usted sube dos o tres escalones y viene a saber que su propia madre se llamaba María Micaela Ortega Cárdenas, tanta vida y no saber que su mamá se llamaba María. Hay una fecha que intenta retenerla en su mente pero no lo logra. No sabía en donde había quedado su madre; ahora ya lo sabe Alfredo, hela ahí¡…..


En el patio del estacionamiento descubre a Fernando, va con camisola roja parece priista en campaña política, habla con unas personas, lleva lentes para el sol, habla e igual que Andrés lo descubre de momento aunque él ya sabía que usted viajaba en el turístico. Se aproximan y se vuelven a encontrar después de cien años y al igual que Juan y José aunque se llamen Alfredo y Fernando se vuelven a encontrar en el frontón y están nuevamente en donde la dejaron, se dan un abrazo y le pregunta como está. La respuesta de usted es lacónica, pues……



Aparece una señorita que nos dice que la camioneta en donde llevan al Tony irá despacio y que nosotros también debemos ir detrás a su ritmo. Avanza el cortejo a pie lentamente, nadie se dice nada, hay unos músicos que desafinan como nunca y tocan y dicen que la vida no vale nada que comienza siempre llorando y siempre llorando se acaba, por eso es que en este mundo la vida no vale nada.


Al terminar cantan una que no conocía que remataba que el interés de las personas se centraba solamente en el dinero. Nunca la había escuchado pero siempre hay una primera vez. El carruaje se detiene le dice a Montse debe de ser ese. En una lomita hay cuatro hombre que son los que hacen el agujero. Bajan a Tony. Le llama Juan y usted acude.


Le pide que baje una corona de flores, se acerca el joven que anoche lloraba primero y toma un extremo de la rueda de flores del lado izquierdo. Usted hace lo mismo con el otro lado. Juan llama a Unos formidos para que carguen el ataúd. De un lado Andrés Arrieta, del otro Fernando Arrieta, atrás de ellos Juan Manuel y alguien que se le olvida.



Suben la lomita, luego dejan parada la corona de flores. Bajan la caja. Llega una mujer acompañada de otras personas, ellos se aferran a la caja y lloran y lloran, deduce que es la otra familia de Tony.



Nadie dice nada, luego se procede a bajar el ataúd, un perrito juega con la cuerda verde que lo sostiene . Tony es bajado rápido, luego le van colocando unas lozas, el momento se hace denso, usted mira a su hermano que es cubierto con cemento, luego viene la tierra, hace tanto calor que provoca una polvareda. Usted deja de sostener la corona de flores y llora debe de ser por los recuerdos como le digo de haber pasado por la niñez del hambre , la juventud del hambre y ahora la muerte.
Le dice adiós a su hermano y se va a llorar a unas ramas desprotegidas. Todos traen su propio drama. Fernando mira retirado, quién sabe que pasa por su cabeza. Carla trae los ojos rojos…


Al terminar de cubrir la fosa, los mismo hombres que la abrieron le echan agua para contener el polvo, dicen que eso es todo por el momento, agradecen y se retiran.


Hacen el camino de regreso, hay una casa de campaña en donde empleados del panteón ofrecen sus servicios a los que vamos caminando. Se hace un alto todos se despiden en una especie de haber cumplido, y a la espera de entender que en realidad no vale nada la vida .



Debería de ser posible que existiera un área neutral entre la vida y la muerte que se llamara muer vida, o vida muer. En este lugar sería posible que ni siquiera conocieran el dolor, el azhar sería otra cosa, se pudiera evitar el resentimiento, las gentes se frecuentarían, no habría lobos jactancios o pagados de si mismos, nadie haría papeles que no le fueran asignados. En la muer vida, habría calma, no se conocería la traición ni el ego oculto, solo se limitarían a vivir lo oscuro a dormitar en el sueño.

Nos vemos o hasta pronto hermanito.


Versos: Zitarrosa,Serrat.1,2

Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu.
28 de enero de 2011.
Estados unidos Mexicanos.

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