lunes, 1 de febrero de 2016

Queretaro campo,un hombre tonto alto intenta quitarme la cámara,mujeres en cuatro patas,consulta médica,hombres sin rostro me persiguen para que les pague un vidrio roto.

Queretaro campo,un hombre tonto alto intenta quitarme la cámara,mujeres en cuatro patas,consulta médica,hombres sin rostro me persiguen para que les pague un vidrio roto.



































Viajo en un camión que va al descubierto. Le digo a la mujer que me acompaña que saque las manos y sienta el viento¡

Ella me obedece y saca su manos. Mira que hermosos paisajes, mira esos montes, mira todo lo que puedas le digo.

Llegamos a un pueblo.

El autobús dá vuela despacio por una calle empedrada. Aquí nos bajamos.

Aprovecho para sacar mi cámara. Hay cuando menos ante nosotros varias fachadas de iglesias monumentales.

Al entrar a la segunda un hombre en cuclillas que es un gigante con cara de tonto me dice que no tome fotografías.

Le respondo: Que la iglesia es tuya idiota?

Se levanta y hace intentos por quitarme la cámara. No lo logra porque le meto tremendo putazo en su rostro de tonto.

Me voy.

Hay un grupo de mujeres que están bailando o jugando entre ellas mismas. Todas están vestidas con ropa llamativa. Llamativa en lo que concierne a los colores. Sus vestidos son largos casi al tobillo.

Las mujeres están formadas y en cuatro patas. Se escucha una música de fondo.

Ellas se ríen. Yo las observo sentado en esta butaca.

Un nuevo tipo de baile será este?

Quién sabe..


Ahora me encuentro en una casa. Es una casa extraña. Tiene las paredes maltratadas y sin pintar.

Veo que hay muchas personas que van a consulta. Entonces sí a este galeno le ingresa tanto dinero no le alcanza ni para un bote de pintura?

La fría me dice molesta que entrará al ver al doctor y que le pedirá calcio.

Y que no le vaya a tomar ninguna de sus pastillas.

Y yo para qué quiero calcio fría?

Si tengo los hueso bien fuertes?

No me jodas. Ya sabes en donde debes de guardarte tus dichosas pastillitas.

La fría entra a ver al dr.

El Doctor es un hombre de edad. Debe de tener cuando menos unos ochenta y cinco años. Es de rostro moreno y pelo muy blanco. Lo puedo ver a través de la puerta entre abierta.

Tengo un carrito Ford.

Es uno de esos carritos que yo usé en la niñez.Costaba cinco pesos y era de plástico.

Con este carro jugábamos a las carretas que pintábamos en la casa de mi abuela.

Bueno el caso es que voy en uno de estos carritos. Llueve, y llueve mucho. Voy por una calle de dos sentidos. Otros carros pasan junto a mí.

Salgo del consultorio. Que es además una escuela. Salgo por la puerta trasera con el propósito de esperar a la fría.

Me pierdo. Intento seguir a dos personas. Ahora no sé en donde me encuentro.

Es por eso que saqué mi carro Ford e intento encontra a la fría. Si de por sí estaba molesta cuando me tomé sus pinches pastillas de calcio. Ahora que no me encuentre dirá que me fui.

Al dar una vuelta forzada le pego a una ventana. Rompo un vidrio.

Acelero con el propósito de escaparme. Se abre una puerta. Salen dos hombres pelones. Me siguen. Intento subir por una cuesta pero mi carro no tiene fuerza. Por más que le acelero el carro no sube.

Los hombre me reclaman que les pague el vidrio. Les digo que yo no soy el responsable de eso.

Ellos insisten. Veo una macetas pequeñas . Tomo una de ellas y se las aviento. Descubro que los pelones además de estar pelones no tienes ojos, nariz ni boca. Están lisos.

Vuelvo a acelerar y me escapo. Con que les iba a pagar el vidrio roto si no traigo un centavo?


Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Ne cape, nec metu
1 de Febrero de 2016.
Estados Unidos Mexicanos.