miércoles, 10 de febrero de 2016

Aquella decepción que tuvo Magda.

Aquella decepción que tuvo Magda.






























Aquella mañana, la señorita abrió los ojos. Su vista se posaba en cualquier sitio. La habitación se encontraba a oscuras.

No recordaba la fiesta de la noche anterior, su cabeza seguía mareada debido a los efectos desastrosos que le causó la ginebra con naranja.

El ruido de la música seguía metido taladrando su oídos, Guardaba una modorra agradable, su pequeño cuerpo se encontraba apaleado como sí le hubiera pasado una aplanadora.

Inmediatamente se colocó una pantunfla realizando la misma operación para el pie derecho. Magda, Magda se repetía. Como ha sido posible que hayas hecho eso?

Porqué no te controlaste y le dijiste a Sergio que no intentara propasarse contigo?

Magda, Magda.

Dónde quedaron aquellos tiempos de lozanía y calcetas?

Esos días de trenzas y colegio?

Reflexionando pensó que son cosas que sceden, que tiene que suceder.

Además no se quedaría a vestir santos.

Pero no le quedará remordimiento que su madre se enterase?

El gato escudriñaba.

Escudriñaba apareciendo y desapareciendo de entre las cobijas.

Desgraciado le gritaba la furiosa Magda¡

Rechazaba esa cara tan atractiva, pero Sergio no le hizo ya el menor caso.

En el fondo deseaba esas caricias pero

Qué diría papá?

Magda, Magda.

Tienes que hallar algún camino; decídete¡

La señorita caminaba de la cama a la puerta, de la puerta a la cama.

Necesitaba pensar. Se decidió pronto.

Con rapidez inusitada ingirió la caja , su cuerpecito se tornó rígido, violeta. Sus ojos perdieron brillo, arrinconada en su cama perdió el sentido.


Original de Alfredo Arrieta.
Para el pueblodetierra.
Nec spe, nec metu
17 de Diciembre de 1981.
Estados Unidos Mexicanos.