domingo, 16 de noviembre de 2014

Fundas para almohadas, exámenes, árboles secos en Canadá.

Fundas para almohadas, exámenes, árboles secos en Canadá.





































Estoy entrando a una tienda. El piso es de madera. Un señor al fondo levanta la vista. Me acerco.

Que se le ofrece?

Ando buscando unas fundas para mis cuatro almohadas.

Ah sí , de qué color la necesita?

Pienso yo que tal vez de color amarillo tenue.

El hombre se aparta y va a un anaquel y comienza a buscar.

Regresa con varias. La coloca sobre el mostrador, las saca de su bolsa plástica y me las muestra.

Que le parecen estas?

Están muy bien.

Lo que sucede es que las almohadas ya se estan deshilachando. Yo creo que debe de ser por tanto frotar la cabeza sobre ellas.

Sí es un desgaste normal me reponde el señor de los brazos peludos.

También estoy pensando señor que a las almohadas les puedo colocar unos bordados.

Bordados?

Sí.

No sé sí usted ha visto en los ranchos las mujeres bordan en unos aritos.

Ah sí..

Ellas bordan unas palomitas de lado, las palomitas se dan un besito en sus piquitos. Le ponen una frase: Tú y Yo ¡.

Cree usted que le quedaría?

Bueno sí. Espére.

Le llama a un muchacho llamado Rodolfo Rodriguez Bezares.

Tráigame los bordados que nos acaban de llegar.

El hombre le dice que sí y se va en su busca.

Estos bordados sólo se colocan en la tela y quedan estampados. Son de Alemania, le van a gustar.

Me coloco en medio del mostrador. Me recuerdo que no se me vaya a olvidar el abrigo morado y el bolso de la fría.

Me regreso. Los tomo. Me pongo el abrigo de mujer y me coloco el bolso en el brazo derecho.

Regresa Rodolfo. Llama al señor de los brazos peludos. Me muestra los estampados. Los examino . Le digo que sí me gustan.

Entra una mujer.

Ella se para al lado izquierdo. Mira las fundas y los estampados. Me dice:

A estas fundas les faltan unos bordados. Hum.. Yo le pondría dos palomitas que se miraran, que juntaran sus piquitos se dieran un beso y además una frase que dijera: Tú y yo ¡.

El señor de los brazos peludos me mira como diciendo: Esta ya le vino a enseñar a hacer chiles a Clemente Jaques.

Sí señorita, gracias. Es buena la idea de las palomitas..

Ella se sonríe y queda complacida.

Por una puerta entra uno de los bribones de Games of Thrones . Nos dice a una multitud que para ese entonces se juntó que lleva las tarjetas en dónde están los registros de nuestras asistencias. En el caso de que no se hayan cumplido no nos dejará hace examen.

Le reclamo y me voy disgustado.

En un instante de este sueño paso al siguiente:

Estoy en un descampado, hace mucho frío.

Veo que estamos en ese lugar como unas cuatro cientas personas.

Un hombre con gorra nos dice a todos que debemos de cooperar para salvar estos árboles. Los árboles están secos. Son delgados. Con el dedo pulgar y el índice lo tomo. El árbol cede. Le digo al señor que pide cooperación que estos árboles están muertos, secos y que ya no tienen salvación. Este me ignora y comienza a pasar entre todos llevando una canasta. Le dice que los que sean de Alabama depositen diez dólares, los que sean de Oregón veinte y los que hayan nacido en Dallas Texas cincuenta.

El hombre se detiene enfrente de mi y me pregunta que porque yo no coopero?

Porque yo no soy canadiense y gringo.

Yo coopero pero para México. Además los árboles están muertos. Me mira como diciendo este es un agarrado.

La gente está formada, comienzan a caminar agarrados de los brazos. Logrando con esto que los que estamos enfrente seamos empujados. Salvemos a los árboles, salvemos a los árboles. Mucho decir salvemos a los árboles, salvemos a los árboles pero ellos mismos pasan sobre estos esqueletos y los aplastan.

Ya no les puedo decir más. Los árboles están muertos y como se puede salvar a un muerto?



Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
16 de Noviembre de 2014.
Estados Unidos Méxicanos