viernes, 27 de noviembre de 2015

Reunión, balcón , vagos en la calle.

Reunión, balcón , vagos en la calle.





















Me encuentro en una casa que de cierto modo me resulta extraña.

Apenas se vislumbran las cosas. La luz es amarilla y tenue.

Tocan a la puerta. Una mujer abre y recibe a una familia completa.

Yo me encuentro dormido. O dormitando más bien.

La familia consta de dos muchachas. Una de veinte y la otra un poco menor.

La mayor se llama Lizbeth Carolina. Tiene los ojos azules.

También las acompañan sus padres.

Toman asiento en el sofá de enfrente.

Abro un ojo. Lizbeth Carolina tiene los ojos maquillados en tonos azules. Sus ojos son de color claro.

Ella me mira pero no dice nada. Sabe quién soy pero no me dice nada.

Volteo la cara. Noto que de sus ojos salen lágrimas. Ella dispuso todo. En el presente dispuso todo.

Me levanto.

Las dos muchachas salen a un balcón. Comentan que en la calle hay un grupo de vagos. Los vagos se están drogando.

Me asomo . Debo de llamar a la policía. No me gustan los vagos ni los buenos para nada.

Lizbeth y su hermana tienen sus pies en el balcón.

El piso del balcón se desmorona, cede, Lizbeth y su consanguínea caen al vacío.

Miro como caen.

Me regreso al sofá y me vuelvo a dormir.

Ahora camino por la calle de atrás, le pregunto a Adele que sí sabe el nombre de la calle. Adele se asusta con mi prescencia. Es de noche. Para protegerse me avienta a un perro negro.

El perro me ladra. Se lanza en mí contra. Tiene los dientes blancos.

Subo una barda. El perro no me alcanza.

En la calle veo a los vagos.

Original de A.A.O
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
27 de noviembre de 2015.