JOHN HUSTON ..
![]() |
| John Huston |
Les digo a todos los que me acompañan que no dejen de llevarse por ninguna razón o motivo la botella de tres
litros de Bacardí que reposa sobre la mesa de los muertos.
Una rata blanca de ojos rojos e intensidad absoluta me mira. Parece que
dará fé de lo que le suceda en la vida majadera de ese borracho.. Sí ese hijo
de puta con ínfulas de culto que lo mismo te habla de la Fuerza Real Británica
que de William Blake.
La rata sabe que el tipo borracho está deseperado porque la hermosa Ivonne
lo mando a chingar a su madre. Ella se fue para Nueva York y según sus
intenciones no regresaría.
Sin embargo le escribió un manojo de
cartas de amor en dónde le decía porque lo dejo y que aún le amaba y portaba en
el dedo medio el anillo de casada.
La Katy era la mujer que se
encargaba de venderle alcohol y mientras hablaba con el ebrio le informaba que
no se le fuera a ocurrir ir al burdel El farolito a las afueras de Cuernavaca.
Ahí en una de las plazas de Yautepec
tomaba plácidamente café al calor de las
cinco de la tarde el señor John Houston. Bebía lentamente en tanto tomaba notas , y corregía alguna
situaciones que posteriormente filmaría.
Ivonne le comenta a su ex marido que se vayan lejos que tiene tiempo para
poner en practica su sueño futuro. Este le dice que sí pero antes se tomará un
trago de tequila.
Dice que rechaza el mezcal porque es una bebida para gente pobre.
Súbitamente se marcha dejando a Ivonne sentada en la silla de un
restaurante al aire libre.
Con el cuerpo y la mente embrutecida se dirige al farolito que no es otra cosa que un burdel
fantástico en dónde lo mismo te puedes encontrar a ciertos individuos de baja
calaña como pueden ser El Indio Fernández, Salvador Sánchez o el enano Tun Tun.
En una contra esquina, en una oscuridad mortecina se pueden ver a las putas
entre el humo y los murmullos de la madrugada. Putas mestizas, gordas grasosas
de tetas turgentes y piernas enormes.
Piernas que asemejan patas de cerdo ahumado. Y todas esas putas se llaman
Marías…
El enano le dice a una piruja bien sabrosa que vaya a darle placer al ebrio
inglés. Ella se levanta después de darle un sorbo a su cerveza. En tanto esto
sucede Emilio se da a la tarea de sobar
a un gallo negro de plumas doradas..
La puta joven esta sí de nalgas duras y morenas se dirige al europeo, se
saca una chiche y se la muestra. Dichoso inglés que puede besar ese pezón
erguido, duro y con sabor a néctar de manzana. Digo yo….
Los dos se toman por la cintura y se meten a un cuartucho que da a las
afueras del lupanar. La mujer le baja
los pantalones y se puede intuir aunque no ver porque la censura lo prohíbe que
le mete unas buenas mamadas de concurso nacional ..
Más tarde Ivonne acompañada por otro inglés al que le fascina cantar
canciones de la resistencia española camina por un puente en busca del ebrio.
Llegan al farolito. En el mostrador un niño llamado Roberto Sosa lee
tranquilamente. Los dos extranjeros preguntan por el ebrio pero nadie dá razón
sobre su paradero.
Hasta que el niño pregunta si buscan
al inglés.
Se dan cuenta que está en ese lugar
porque Tun Tun le hace señas sexuales con la mano.
El inglés no tomo en cuenta que la Katy le dijo que los hombres que acudían
al farolito se les ponían los huevos azules bien pudiera ser por una sífilis,
un chancro o alguna gonorrea un Alka Zelter un Sonrisal..
Ivonne se retira llorando después de saber de la traición que ha sufrido.
Pienso que ser infiel con una puta es más doloroso para una esposa que con cualquier otra mujer.
Por su parte el inglés es robado por una punta de hijos de puta mexicanos
que le achacan infinidad de cosas que van desde el no traer pasaporte hasta
robárse un caballo. Cosa que no es cierta porque solamente estaba admirándo
bajo la torrencial lluvia al cuaco blanco. Que con anterioridad había sido
robado por Salvador Sánchez al hombre que tocaba la flauta.
En medio de la noche y las miradas asombradas de las putas y el enano le
meten unos buenos plomazos los bandidos
de México al inglés.
Este los maldice a la manera de Blake y cae en el lodazal manchándo su traje
blanco al mismo tiempo que exclama que esa es una manera sórdida de morir..
Por último todos los que me acompañan se dedicaron a seguir todo esto que
escribía y ningún pendejo obedeció mis órdenes de traerse la botella de tres
litros de Bacardí…
Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
17 de enero de 2013.
Nec spe, nec metu
Estados Unidos Mexicanos.

Comentarios