VODKA,TIENDA  , COREOGRAFÍA.














Me encuentro en el interior de una tienda departamental. Un empleado me ofrece una bebida que según su información procede de Rusia. Me ofrece una prueba y yo la tomo. Digo Ah ¡. Tá buena.

Le explico que regreso porque tengo que comprar unas cosas. El hombre no se  amilana y me dice que sí quiero adquirir la botella le tengo que dejar una parte. Le pregunto por el precio. Me dice que la botella cuesta 127 euros. Como no tengo tiempo ni ganas de andar haciendo conversiones mentales para saber a cuánto equivale en moneda mexicana le digo que  sí. El hombre toma mi tarjeta de crédito y se persigna. Pienso que no es para tanto. Hacer este tipo de bochornos. Usar el dinero para satisfacer una ambición del pendejo que me la está vendiendo o  del idiota que la produce.


El hombre hace unos movimientos y me dice que en la compra de este vodka  me darán un obsequio.

Abre un cajón y me entrega unas mascadas de seda lila. Me dice que me las debo de poner amarradas alrededor del cuello. Esto me dará según él un toque de elegancia.

Como no le hago caso el hombre  intenta ponerme las mascadas sobre la cabeza. Le digo que se apure para que me entregue la botella. Me mira con ojos grandes. Coloca la botella sobre un mostrador. Abre la botella , se sirve abundante. Dejándo sólo la mitad. Luego se la ofrece a otro empleado.

 Ya no quiero decir nada. Pero como que no estoy de acuerdo que tenga que pagar por algo que me entregan a la mitad. Así que agarro  mi vodka y me voy… El hombre me grita que dejé una mascada en el suelo. Pretende alcanzarme..




Traigo tres billetes de quinientos pesos. Pero no quiero que nadie me los vea. Me acuerdo que los puedo guardar en esa latita de crema Nivea. Sí. Aquí cabrán perfectamente. ¿Pero sí me ven la lata? Es ahí que tendré que dar  explicaciones por la procedencia de la lata y después del dinero. Tomo la lata, meto los billetes perfectamente doblados. Sí entraron los tres hechos cuadrito.

Entro a una tienda. Veo un calendario de los años cuarenta. Hay una mujer encuerada invitándote a que compres unas cervezas.

Sale uno de los hombres que en la vida real me cae en la mera punta de las bolas. Es el pequeño empresario. Me mira. Le mandó una dosis de odio. Y hago como que voy a comprar alguna cosa.

 Veo el sitio ideal  para esconder mi lata con los billetes. Cuando estoy a punto el hombre se acerca para decirme que  también es entrenador deportivo. Le vuelvo a mirar como diciéndole me vale  madres lo que seas.


No puedo esconder la lata.


Así que salgo del lugar. No acabo de recorrer ni diez metros cuando se me acercan unas personas con aspectos de policías. Uno de ellos me dice que  ponga las manos recargadas en un carro. Luego me revisa tocándome la espalda, luego las nalgas , después las piernas. Me dice que saque lo que llevo. Le pregunto que cual es  la razón para que me revisen.

 El muy pendejo me respondió que la revisión me la hacían porque la ciudadanía lo pidió. Ah¡ . Pués no mames le respondí. Yo soy ciudadano y en ningún momento les pedí nada.

Llegamos al momento a dónde no quería llegar. Me encontraron la lata .Fue ahí que comenzaron a preguntarme sobre el origen del dinero. Pensé darles la razón más idiota. Mi abuela me lo heredó.


 No chingues cabrón dijo uno de los cerdos. Las abuelas no dejan nada. Ni tanto.

 Así que comenzaron a darme unos buenos chingadazos hasta que caí preso del dolor. Lo único que les alcancé a decirles fue que en las manos no me  fueran a pegar. A Dio? Y eso porque? Me preguntó. Es que  las manos las utilizo para hacerme las chaquetas… Siguieron golpeándome….

Un poco antes de que el Tiki se trepara hasta mi cabeza y comenzara a rasguñarme que ya era hora de sus wiskas soñé lo siguiente:

Una grupo de mujeres están bailando. Ellas hacen rueda. Extienden los brazos, luegos los jalan para sí se dan una vuelta y deshacen la rueda.

Por lo que veo la coreógrafa  es muy buena. Por allá la veo. Ella lleva unos pantalones ajustados. Es una mujer de buenas nalgas. Pienso yo.


Una de las mujeres me pide que vaya con ellas. Quieren que baile. No tengo ni la más remota educación para mover el cuerpo. Ella me toma del talle y me dice que solo gire. Así lo hago. Comienzo a moverme cual buen bailarín. Uno dós tres, un dos tres. Al término todas me aplauden y hasta me felicitan.

Es ahí en ese punto que les digo que cuando yo tenía  diesciséis  el putón coreógrafo del Ballet Folklórico de México,  sí el de Amalia me  encontró en el baño.

No sé si me siguió o que cosa. El caso fue que  cuando estaba meándo se acercó. Me miró  la verga  e intentó hacerme la platica. Me dijo que sí yo quería bailar con ellos. Le respondí que tenía un poco de resquemor hacia el baile.

¿Y eso porque?.

 Es que pienso que los hombres que bailan son medio putones. El hombre se río y me dijo; hay algo de eso, hay algo de eso….

 Ya me veía yo  con mis mallas de marica en los ensayos y después  ser pasado por las armas de vaya usté a saber…

Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu.
18 de Noviembre de 2012.
Estados Unidos Mexicanos..


Comentarios

Entradas populares de este blog

LA BRUJA - Letra

Alfredo Zitarrosa - Cuento: "Tente en el aire"

Riña de delincuentes ebrios y drogados contra ciudadanos decentes.