viernes, 4 de septiembre de 2015

Limosnero de 300 kilos, camión de pasajeros mujer flaca nos lleva a preparar y a comer pollo y huevos de guajolota.

Limosnero de 300 kilos, camión de pasajeros mujer flaca nos lleva a preparar y a comer pollo y huevos de guajolota.
































Son casi las siete de la tarde o noche como quieras decirle.

Estoy a la espera de que pase un camión.

Este es un lugar oscuro, sólo una triste lámpara alumbra, pero es cosa de nada.

Un hombre gordo está tirado en el suelo. Se alza para pedirle a los que están que le den una moneda o algo que le quieran dar.

El hombre pesa como trescientos kilos, si no es que más.

Las grasa le brota por las piernas y el estómago qué gordo es¡

Le digo a otro obeso que está al lado mío que mejor vayamos a esa esquina.

El limosnero se le pepena de la pierna a un señor que intenta zafarse.

Cruzamos la calle, la acera esta en alto.

Llega el camión, nos subimos el menos gordo y yo.

Una vez arriba procedo a pagarle el importe de mi pasaje.


El conductor maneja en círculos, luego se dirige a una Central de camiones.

Se detiene. Se suben tres inspectores.

Nos dicen a todos que van a hacer una revisión. Me preocupa este porque en la mochila traigo un kilo de marihuana.

Es para los dolores de las pinches reumas. Por la mañana la envolví en papel de aluminio.

El oficial vestido de verde y beige me mira. Luego me dice: Señor usted se puede bajar . Con usted no hay problema.

Dicho esto y para no meterme en líos me voy.

Camino por la calle arriba. Una mujer flacucha y con cara de loca va diciendo improperios a todo el que pasa.

Y se le ocurre pasar precisamente en esos momentos a la fría.

La mujer le grita: Hija de perra¡ Sí tú hija de perra¡

La fría se incomoda y le pregunta que porque la insulta?

No es a ti hija, así dice la canción..

La mujer nos invita a su casa.

Vamos los dos, la fría y yo.

La casa no es otra cosa que un cuarto.

La mujer sigue hablando como sí no estuviera nadie. Es incoherente.

Sobre una mesa de tabla coloca una cazuela de barro.

Después saca unos pollos enteros y le vierte un batidillo de no sé que cosas.

Luego se agacha y recoge una canasta con huevos de guajolota.

Los pone con cuidado en la cazuela. Nos dice:

Que les parece?


Saco mi cámara y comienzo a tomarle fotos.

La flaca mujer me dice que pá qué tomo fotos y fotos.

Que me trague el pollo y los huevos de cocona.


Original de Alfredo Arrieta
Nec spe, nec metu
Para elpueblodetierra.
4 de Septiembre de 2015.
Estados Unidos Méxicanos.