sábado, 11 de abril de 2015

Tormenta silente, artefacto que vuela parecido a una libélula, otro amigo que muere.

Tormenta silente, artefacto que vuela parecido a una libélula, otro amigo que muere.



























Esta tarde el cielo se tornó gris. Bueno gris con negro si te pones a escudriñar.

El frío se ha dado a la tarea de penetrarme de tal suerte que todos mis hueso se encuentran helados.

Comienza una tormenta como nunca la había visto ni en la realidad ni en los sueños.

Los rayos son tan grandes e intensos que hacen estremecer las ventanas. Incluso hace unos momentos me tuve que quitar porque uno de los rayos amarillos acaba de romper el vidrio tercero.

El patio de la casa de mi abuela comienza a inundarse. Un ruso en botas de hule me pide que salga, que la casa se esta desprendiendo de sus cimientos. Que el agua se la llevará.

No pienso hacerlo. Si es la disposición divina es que me lleve la corriente, pues que me lleve la corriente atrás no regresaré como dice Javier Solís..

Las paredes se resquebrajan,las puertas crujen. El agua invade todo espacio. Creo que ahora sí me llegó la hora. Justamente. Siempre pensé que me moriría un once de abril.

La casa es arrancada de cuajo, toda el área como puedes mirar es agua, agua de tonos color café.

Voy dentro de la casa. La tormenta sigue. Voy con mi camisa, mi cara y mi pelo mojados. Quién tuviera una piragua,acaso unos remos?

Nadie me ayuda. La casa se deshace, intento asirme a un pedazo de viga. No lo logro. Me hundo. Ahora el agua es verde, siento que me ahogo, intento subir a la superficie pero son en vano mis intentos sea por Dios. Doy fé:

Hoy once de Abril morí. Y morí ahogado. Todo por mi necedad. Porque no le hice caso al ruso de salir cuando todavía podía hacerlo?. Ahora es imposible regresar. Mis pulmones están llenos de agua y yo morí. Morí este once de abril para que quede constancia.. Luego se olvida.

Esto sí es interesante.

Voy en un artefacto. Es una especie de avión pero que no es avión. Es una libélula construída de latas, pedazos de madera,clavos y alambres.

Voy volándo. Recorro una amplia zona. Todo lo que puedo ver son cantegriles,favelas o ciudades perdidas. La pobreza es extrema . Me dice quién me acompaña que así es en toda Latinoamérica. Todos están bien jodidos. Pero eso no es historia nueva. Data ya desde nuestros antepasados..

Pasan diez minutos…

Sigo en el aire.

Ahora las cosas han cambiado. De las zonas de pobreza paso a ver que un grupo de personas juegan al golf. Juego de aburridos, para personas absurdas.

Bajo lo más posible. Cabe decir que yo no manejo la libélula. Quién lo manipula es un tipo barbón con granos, casco y lentes que a veces parecen verdes, pero son azules.

A dos metros del suelo una norteamericana nos divisa. Levanta el brazo, en el brazo lleva un helado me lo ofrece. Yo me agarro de los fierros o alambres, saco la lengua y le doy una lamida.

El piloto me dice que tenemos que apresuranos. Hoy entregan el premio del millón de dólares.

Aterrizamos en un campo verde. Nos bajamos de prisa.

Ahora vamos acompañando al afortunado ganador del dinero.

Entramos. Le pregunto a un hombre con bombín sí aquí es la entrega del premio?


Sí es por alla. No señala con su mano enguantada.

Subimos una escalera.

El muchacho ganador entra a una sala. Ahí le informan que tuvieron que descalificarlo porque no hizo los puntos necesarios. Este les muestra una carta en donde le decían que él había ganado el millón .

Quien le informa toma el papel y le dice: Ahora ya no tienes nada. Y se esfuma.

El piloto no habla. Yo le digo para reconfortarlo que no debe de preocuparse. El dinero es el diablo.

Salimos.

Nos encaramamos de nuevo a la líbelula. El piloto dice. Regresemos de nuevo a la miseria..

Yo que pensaba en un avión nuevo. Y mira tu..

Entra a este departamento una personas que fue mi amigo hace muchos años.

El no sabe que lo acaban de matar. Entra como les digo trastabillando,además de que viene ebrio.

Al verme se cae como sí de un muñeco se tratase.

Les digo a otros que lo levanten y que lo lleven al panteón.

Sus ojos son incrédulos.

Sí dije al panteón. Los muertos deben de estar en el panteón.

Acaso no es así?

Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
11 de abril de 2015.
Estados Unidos Mexicanos.