RAPHAEL, CARGANDO
UNA LLANTA DE TRACTOR, CHAMARRAS DIFERENTES.
Hay una
iluminación en azul y violeta. Hay un escenario. Es El Palacio de Bellas Artes
en la ciudad de México. Raphael interpreta
en este sueño La tonada de Manuel
Rodriguez de Pablo Neruda:
Señora, dicen que donde,
mi madre dice, dijeron,
el agua y el viento dicen
que vieron al guerrillero.
mi madre dice, dijeron,
el agua y el viento dicen
que vieron al guerrillero.
Yo me encuentro sentado en la cuarta fila de luneta. Raphael
nunca se presentó en Bellas Artes, pero en mi sueño aquí está.
Raphael me mira como diciéndome ¿ que sigue?
Puede ser un obispo,
puede y no puede;
puede ser sólo el viento
sobre la nieve:
sobre la nieve, sí,
madre, no mires,
que viene galopando
Manuel Rodríguez.
puede y no puede;
puede ser sólo el viento
sobre la nieve:
sobre la nieve, sí,
madre, no mires,
que viene galopando
Manuel Rodríguez.
Ahora me levanto este asiento se mueve como sí de una
gelatina se tratara. Es de gelatina.
Le digo a Raphaél que siga cantándo:
Ya viene el guerrillero
por el estero.
por el estero.
Hay un público que grita emocionado. Tiene su estilo escucho
que dicen unos,es magnífico exclaman otros.
Saliendo de Melipilla,
corriendo por Talagante,
cruzando por San Fernando,
amaneciendo en Pomaire.
Pasando por Rancagua,
por San Rosendo,
por Cauquenes, por Chena,
por Nacimiento:
por Nacimiento, sí,
desde Chiñigüe,
por todas partes viene
Manuel Rodríguez.
Pásale este clavel,
vamos con él.
corriendo por Talagante,
cruzando por San Fernando,
amaneciendo en Pomaire.
Pasando por Rancagua,
por San Rosendo,
por Cauquenes, por Chena,
por Nacimiento:
por Nacimiento, sí,
desde Chiñigüe,
por todas partes viene
Manuel Rodríguez.
Pásale este clavel,
vamos con él.
Raphael enfrente de
un micrófono de pie levanta los brazos. Sus músicos son maestros. Creo que el arreglo les quedó perfecto.
Que se apaguen las guitarras,
que la Patria está de duelo.
Nuestra tierra se oscurece:
Mataron al guerrillero.
En Til-Til lo mataron
los asesinos,
su espalda está sangrando
sobre el camino:
sobre el camino, sí,
quién lo diría,
él, que era nuestra sangre,
nuestra alegría.
La tierra está llorando.
Vamos callando.
que la Patria está de duelo.
Nuestra tierra se oscurece:
Mataron al guerrillero.
En Til-Til lo mataron
los asesinos,
su espalda está sangrando
sobre el camino:
sobre el camino, sí,
quién lo diría,
él, que era nuestra sangre,
nuestra alegría.
La tierra está llorando.
Vamos callando.
Todo es euforia, la gente aplaude. Salgo complacido..
Ahora tengo la tarea de llevar en la espalda una rueda de
tractor. No sé sí lo pueda lograr. Tengo la espalda averiada. Cargué muchas
cosas en mi vida. Y me piden que lleve esta rueda monumental. Intento
levantárla. Pesa mucho. Aún así lo logro. Me coloco de espaldas y dejo que la
rueda caiga sobre mí. Comienzo a caminar. El problema es que esta ruta que tomé es cuesta arriba. Pienso que sí llego a la cima
me meteré en la rueda y rodaré hasta caer de aquel lado del monte…
Debe de ser porque siempre me miran con esta chamarra negra
que un buen samaritano me entyregó un paquete con tres chamarras. Son chamarras
nuevas. Me dice que sí no tengo inconveniente en que me regale estas prendas.
Le respondo que sí es su gusto y su voluntad no tengo porque rechazar un
regalo. A
Abro el bulto. Mira la ropa. Me gusta la de color
verde. Meto la mano derecha y la jalo
para atrás. Luego voy al espejo y mi aspecto cambia. La ropa cambia a las
personas.
Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
7 de marzo de 2013
Estados Unidos Mexicanos.

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