lunes, 15 de septiembre de 2014

Discos, carro amarillo, cal que parece nieve..

Discos, carro amarillo, cal que parece nieve..























Miren nomás cuanta música nos trajo este señor ¡

Oiga usted y de dónde saca tanta?

Por ejemplo este disco de arpas es fabuloso ya lo escuché, tampoco conocía a sus interpretes.

Y sí me pudiera conseguir más?

Yo tengo muchos pero son en formato LP. Algunos son joyas. Que me los puede convertir?

Oiga que bien ¡.

Y así fui entregándole todos los disco que yo tenía, los saqué uno a uno y le fui diciendo quién cantaba y porque.

Ahora estoy a la espera de que me los regrese en formato actual. Que buen sueño he tenido.

Estoy en el interior de un carro. Me gusta el ambiente de este carro. Intento enredar un cable negro que tiene un aparato al final. Es un aparato que me regaló Gustavo hace muchos años, pero no quiero que se lo lleve. Gustavo está aquí al lado. Le digo que lo vaya quitándo poco a poco porque cable está enmarañado. Así lo hace.

Gustavo me dice: Oye Alfredo y cuantó te costó este cable?

Esa era la pregunta que estaba esperando. Le respondo: Creo que como cuatrocientos.

Si está muy caro el cable ..

Si , anda apúrate y desenredalo no le digo mas. El cable es mío. Sin duda.

Comienza a llover. En la esquina del edificio hay una montón de tierra, basura, tablas, cal y yeso.

Un hombre se sube a la montañita y con unos esquíes se deja ir. Pasa por los charcos. El hombre está ataviado como sí en verdad estuviera en los Alpes. Le digo a Gustavo que le tome una fotografía. Es que no tengo ni teléfono.

Uta! Estás jodido. A ver, déjame a mí.

Tomo la cámara y en el preciso momento que pasa raudo, hago clik. Por suerte estos aparatos actuales ya no necesitan de revelados ni nada de eso. Mira que tal ¡
Salió muy bien ¡. Deberías meterla a un concurso.

Así lo hago, mando la foto y espero tres meses. Me llega por correo la respuesta. Gane el primer lugar. Acudo a una oficina a recoger mi premio que son quinientos pesos.


Regreso a la montaña. Veo a l hombre que le saca punta a un palo. Su perro está echado al lado de él.

Le hablo y le digo que me encontré este billete y que como yo no lo preciso pués se lo regalo. El hombre levanta la mano y ni las gracias me dá.

Más tarde ya casi noche le vuelvo a ver. El hombre está tirado en la banqueta y con los pantalones abajo. Duerme el sueño de los borrachos, para eso sirvió su premio.


Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
15 de Septiembre de 2014.
Estados Unidos Mexicanos.



Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
15 de Septiembre de 2014.
Estados Unidos Mexicanos.