martes, 16 de septiembre de 2014

Civilización fantástica de la que no se sabía, mímicos en una cantina, trasatlántico llamado Mary.

Civilización fantástica de la que no se sabía, mímicos en una cantina, trasatlántico llamado Mary.



































De paso por una calle en algún barrio de España descubro una puerta. La puerta me llama poderosamente la atención. No es una puerta cualquiera. Tiene labrados de paisajes, animales y personas. Son labrados que nunca había visto. Salen tres mujeres vestidas de blanco. Son de tez blanca, llevan enredadas en sus cabellos cintas multicolores, son sumamente hermosas. Además calzan unas zapatillas rojas. Las tres mujeres me llaman con sus manos. Les pregunto que sí a mí se refieren? Ellas mueven al mismo tiempo sus cabezas y me dicen que sí. Y ya saben ustedes que yo en cuanto veo mujeres que me necesiten pués yo acudo..

Entro.

Dos de las mujeres camina delante de mí. La tercera me toma de la mano. Su mano es suave, caliente. Toma la mía con elegancia. Estas debe de querer algo pienso yo.

Subimos por una escaleras. Las escaleras tiene poca luz. Después giramos por un pasadizo que está a la vista de todos. Me sorprendo al ver unos enormes pilares, preciosamente esculpidos. Hay jardines con flores que nunca había visto. Abajo hay varios edificios monumentales, son de oro, plata y platino.

Brillan Brillan espectacularmente. Hacen que mi vista se regocije. Las tres mujeres me preguntan que sí me gusta el lugar en donde ellas viven. Les digo que mis ojos nunca habían visto tales bellezas. Me gustan estos pájaros exóticos, los faisanes de cola negra y azul. Me gusta todo lo que veo.

Las tres mujeres me dicen al mismo tiempo que sí me gusta tanto que me quede. Que me quede y que ellas serán mis esposas.

Las tres?.

Sí nosotras tres estamos destinadas para ti..

Esta idea me agrada mucho. Creo que no lo debo de pensar mucho. Les digo que me den unos minutos y que les diré sí me quedo o no.

Para esto ya traigo el corazón acelerado, vivir en este lugar de maravilla y con esta tres. Pues ya esta!. Les digo que sí.. Total en la vida real todo es mierda. Veré que sucede.

Oigan chicas ¡ Ya les tengo una respuesta!

Ah sí? Y cual es?

Que me quedó con ustedes..

Las tres mujeres aplauden..

La segunda mujer me toma de la mano. Su mano también es suave. Las tres deben de tener 35 años. Es la edad en la que más me gustan las mujeres. Porque la mera verdad son deliciosas.

No sé sí soy un hombre fácil por tomar estas decisiones sin pensar. Y que le digo a mi amor de la realidad?. La engaño? O no le digo nada?. No sé.

Bajamos por otra escalera para dirigirnos a uno de los edificios de oro. Entramos.

Hay una habitación al estilo árabe. Todo lo que veo es árabe. Las mujeres cierran la puerta y se despojan de sus ropas. Ahora las veo desnudas. Las tres son perfectas.. Oh Dios…. Hágase tu voluntad….
Se arrojan sobre un camastro de sábanas limpias y me piden que vaya con ellas.

La tercera mujer me ofrece uvas y la primera una copa de vino. La segunda frutas secas del desierto.

Tocan a la puerta. Adelante! Pasen. Veo a un grupo de señoritas que llevan muchas viandas. Las dejan sobre unas mesas. Cabe decir que este grupo de féminas también son hermosas.. Creo que tengo para rato… Ya veremos..


Estoy en una cantina. Hay muchas personas bebiéndo. En esta esquina representan una obra varios argentinos y Alain Delon hablan pero no lo hacen naturalmente. Están actuando para un corto metraje. Me acerco a ellos y les digo que su representación me está pareciendo ridícula y acartonada. Que mejor le den oportunidad a un grupo de actores mexicanos que lo harían mejor que ellos. Alain accede pero los demás, los argentinos ponen cara de mamones pero a la petición del señor Delon se levantan de sus mesas y me dicen adelante pues.

Hago una seña y llegan siete actores mexicanos. De los siete cuatro ya están muertos pero esa no es razón para que no actúen. Además eran muy buenos.

Se sientan en los lugares que dejaron vacios y comienzan a gesticular. Ninguno habla. Incluso uno de ellos entra sin camisa, solamente lleva un moño violeta en el cuello. Todos miran. Parece que la representación les está gustándo. Cuando terminan se levantan y agradecen. Todos aplauden. El señor Delon me felicita y me dice que en donde se les puede contratar? Bueno algunos de ellos ya están muertos puede que a los otros.
Está bien. Todos actuaron muy bien. Saca un papel con sus datos y me lo entrega.

Puede ver el oceáno sumamente turbulento, el aire sopla despiadado. Me dicen en el muelle que ya no tarda en llegar el barco. Los rayos son muy fuertes.

Escucho una sonido espectacular. Llega la nave. Se acerca lentamente y se detiene casi enfrente de dónde estamos. Parece que hay huracán.

De pronto cae un rayo en la parte alta del navío. SE escucha por el altavoz que alguien dá un alerta. Parece que esa gran energía daño el barco. Se asoma un almirante. Nos dice a los que estamos abajo que un rayo le pegó al Mary. Le grito en medio de la lluvia y el aire que sí se daño algo?.

No. Ya revisamos. Por suerte el Mary tiene un sistema de pararayos que impidió que sufriera alguna avería.

Pero ustedes deberían de quitarse de ahí, hay una tormenta eléctrica severa. Apenas acaba de decir esto cuando vemos como se aproxima un rayo. El rayo viene directo a nosotros. Comienza a bailar, veo su luz azul. El rayo traspasa a un marino, el marino cae partido , el rayo solo le hizo una línea y lo partió en dos. Todos corren al refugio del Mary. El rayo sigue en su sistema de matar gente. Ahora achicharra a otro y a otro. Yo voy en Short, intento evadirlo, el rayo me sigue, se asoma de nuevo el almirante y me arroja una escoba. Tenga Alfredo, tómela. La escoba cae en mis manos y pienso que no son horas de barrer, el rayo está por pegárme , el almirante me grita que la entierre. Le hago caso. De un golpe la hundo en la arena, luego quito la mano, el rayo cae sobre la escoba , su energía se pierde en las profundidades de la tierra.

Una vez pasado el susto, nos piden que vayamos al interior del barco. Subimos los que quedamos vivos. Porque los que quedaron muertos ya no pueden caminar.

Entramos a unos camarotes, el barco tiene dos secciones, una es para pasajeros civiles y la otra para militares.

Entra un actor gringo que acaba de salir en una serie, es un actor güero de poca estatura, y de quijada salida. Me pregunta que que tal estuvo la tormenta. Muy fuerte. Nosotros ya estamos acostumbrados a eso.

Ah ¡.

Sin pena alguna porque es la primera vez que lo veo en sueños, el actor se quita la ropa, viene empapado. Me dicen que yo también debo cambiarme. El caso es que no traigo ropa seca. No importa. En este anaquel puedes encontrar ropa de tu talla. Voy al anaquel, lo abro. Hay ropa de varias tallas. Busco una para hombre flaco y la encuentro. El actor me grita que antes ponerme ropa seca ande un rato en calzones. Le obedezco. Me acuesto en esta cama individual, estos calzones que traigo no me gustan mucho se me suben arriba del ombligo. El actor también está echado en otra cama y de igual forma en calzones. A los dos se nos salen los huevos. Me dice que por suerte el Mary está diseñado para soportar huracanes y todo tipo de calamidades que se puedan dar en el mar. Si. Ya duérmete. Sí buenas noches…


Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
16 de Septiembre de 2014.
Estados Unidos Mexicanos.