REUNION, LA TOÑA, JOHANESBURGO,UN DOCTOR ANCIANO.
REUNION, LA TOÑA, JOHANESBURGO,UN DOCTOR ANCIANO.
Un hombre pega un grito, así que salgo del departamento en donde me encuentro. Al salir veo que se encuentra sentado en el asiento delantero de un carro de alquiler. Me dice que mandará al niño con el pedido de barbacoa.
Espero y sale un niño con sendas bolsas, bajo unos escalones y le ayudo, luego colocamos las bolsas sobre la mesa. Le digo a una mujer que me acompaña que saque dinero para pagar el bufete. Ella de buena gana me entrega 725 pesos. Los deposito tal cual sobre las manos del niño que se baja corriendo y mostrando una cara de contento al sentir que trabaja con su papá.
Después de tragar como cerdo sibarita, me despido y comienzo a subir por un puente de madera que siempre utilizan en las películas gringas.
Me encuentro en la parte alta del mismo y veo delante de mí a la Toña. No sé porque instinto animal cada vez que descubro a una dama en lugar de verle la cara o un dedo siempre me poso en su culo. No lo sé.
La Toña es una mujer coqueta, en el barrio se le conoce. Sin embargo para que se acueste con alguno en verdad le debe de gustar. Yo sé que tengo alguna posibilidad , eso lo sé porque cada vez que me mira el tono de sus ojos se trasforman como diciendo métemelo, métemelo.
Al verme aligera el paso. Me dice que va con rumbo a un baile , incluso me enseña los boletos. Me dice que trae casualmente dos de estos. Como yo no tengo inconveniente y quiero cepillármela pués allá voy con ella.
Bajamos el puente. Había un recodo de piedra. Cuando estuvimos ahí detuve a la Toña con el propósito de que me diera un adelanto. Quería por lo menos tocárle los pechos.
Ella como que se resistía. En esas andábamos cuando de momento se aparecieron cinco o seis sujetos. Todos peludos, encuerados . Se sobaban sus largos penes y decían entre ellos que la Toña Estaba de suerte.
Yo por mi parte tenía la oportunidad de correr o proteger al pimpollo. Así que saqué mi cuchillo gourmet y lo blandí amenazándoles. Los sujetos pensaban que yo no era capaz de atacárles.
Decidí darles una muestra. Al primero le hice un zig zag en unos de sus brazos. El que intentó atacarme después también le hice una cortada. Fue fácil, mi cuchillo tiene tanto filo. Además es acero sueco.
Toña logró correr, subió el puente de madera y no paró. Yo no tuve más que quedarme a reñir o intentar defender lo que me quedaba de vida.
Cuando lograron someterme a pesar de mi chuchillo. Dijeron que como con la tipa no tuvieron oportunidad les daba lo mismo. Agujero aunque sea de caballero….
No supe que pasó después y vaya usted a creer que es justificación. Pero en verdad no sé si dispusieron de mí. Incluso tomé un espejo para revisarme, estaba intacto. Ah Dios¡.
Ya me veía yo acompañándo posteriormente a las huestes de putones, vestido de florecita por el Paseo de la Reforma y llevándo en las manos un banderín del PRD.
Luego abrí los ojos. Un periodista se encuentra realizando un reportaje en unos de los barrios más peligrosos de Johanesburgo. Ahí habla con el presidente del crimen. Es un negro que controla a las pandillas. Ello roban, asaltan, asesinan. Se meten a los edificios para controlárlos. Luego instalados por la fuerza comienzan a cobrarles renta a los moradores. Hay otros grupos que pelean contra ellos. Hacen disparos, recuperan el inmueble. Luego toman posesión , arreglan todo y le dan bienestrar a los que van a habitar los departamentos.
Entrevistó a un grupo de negros de Afric. El más echador, le decía que ya había estado en la cárcel muchas veces. Al primero lo mató porque no quiso entregárle sus pertenencias. Al segundo lo degolló. Se metió a su casa y al tener un enfrentamiento le metió entre las tripas siete puñaladas.
El decía que así nació, que le gusta ser criminal. Que nunca intentó buscar un trabajo. Tambien le dijo al periodista que mató a un policía. Le dijo que la única razón que tuvo para matárle fue que quería su pistola. En ese momento se la mostró.
Mis padres murieron en un barrio en Johanesburgo, ellos también eran criminales, les gustaba matar, yo lo traigo en la sangre. Además los negros estamos considerados en el mundo como matones, violadores y asesinos o nó?.
Ahora voy a entra a una construcción. Parece que van a edificar un puente y un edificio. Un señor anciano me dice que si le puedo llevar un poco más allá. El piso es arenoso, también hay materiales diversos, tablas, cemento esparcido, cal, varillas, botes con agua.
Le digo al señor que debemos pasar por debajo de ese andamio pero que tenga ciudado. Luego subimos una escalera hechiza de madera. El señor voltea y ve todo ese muladar o tiradero. Me dice que esos se lo debemos a Salinas de Gortari.
Entramos a una recámara. Ahí otro señor pero más viejo está a la espera de que le den medicina. El doctor, abre un maletín, saca una jeringa de aquellas de vidrio, le saca una sustancia a un frasco. Le dice al senil que se ponga de culo arriba, así lo hace, luego certeramente le mete la inyección.
El hombre se queda quieto, luego se sube el pantalón y le agradece al doctor que hubiera acudido a su auxilio.
Luego bajan los dos. Le digo al galeno que es bueno que alguien se preocupe por alguien y acuda a sanarle..
¿ A sanarle dices? : A este viejo cabrón le inyecté heroína. Siempre me paga por adelantado. Yo no soy un pastor de ovejas descarriadas , no se acuerda que su abuelita decía que cada quién haga de su culo un papalote?
Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu.
05 de julio de 2011.
Estados Unidos Mexicanos.
Un hombre pega un grito, así que salgo del departamento en donde me encuentro. Al salir veo que se encuentra sentado en el asiento delantero de un carro de alquiler. Me dice que mandará al niño con el pedido de barbacoa.
Espero y sale un niño con sendas bolsas, bajo unos escalones y le ayudo, luego colocamos las bolsas sobre la mesa. Le digo a una mujer que me acompaña que saque dinero para pagar el bufete. Ella de buena gana me entrega 725 pesos. Los deposito tal cual sobre las manos del niño que se baja corriendo y mostrando una cara de contento al sentir que trabaja con su papá.
Después de tragar como cerdo sibarita, me despido y comienzo a subir por un puente de madera que siempre utilizan en las películas gringas.
Me encuentro en la parte alta del mismo y veo delante de mí a la Toña. No sé porque instinto animal cada vez que descubro a una dama en lugar de verle la cara o un dedo siempre me poso en su culo. No lo sé.
La Toña es una mujer coqueta, en el barrio se le conoce. Sin embargo para que se acueste con alguno en verdad le debe de gustar. Yo sé que tengo alguna posibilidad , eso lo sé porque cada vez que me mira el tono de sus ojos se trasforman como diciendo métemelo, métemelo.
Al verme aligera el paso. Me dice que va con rumbo a un baile , incluso me enseña los boletos. Me dice que trae casualmente dos de estos. Como yo no tengo inconveniente y quiero cepillármela pués allá voy con ella.
Bajamos el puente. Había un recodo de piedra. Cuando estuvimos ahí detuve a la Toña con el propósito de que me diera un adelanto. Quería por lo menos tocárle los pechos.
Ella como que se resistía. En esas andábamos cuando de momento se aparecieron cinco o seis sujetos. Todos peludos, encuerados . Se sobaban sus largos penes y decían entre ellos que la Toña Estaba de suerte.
Yo por mi parte tenía la oportunidad de correr o proteger al pimpollo. Así que saqué mi cuchillo gourmet y lo blandí amenazándoles. Los sujetos pensaban que yo no era capaz de atacárles.
Decidí darles una muestra. Al primero le hice un zig zag en unos de sus brazos. El que intentó atacarme después también le hice una cortada. Fue fácil, mi cuchillo tiene tanto filo. Además es acero sueco.
Toña logró correr, subió el puente de madera y no paró. Yo no tuve más que quedarme a reñir o intentar defender lo que me quedaba de vida.
Cuando lograron someterme a pesar de mi chuchillo. Dijeron que como con la tipa no tuvieron oportunidad les daba lo mismo. Agujero aunque sea de caballero….
No supe que pasó después y vaya usted a creer que es justificación. Pero en verdad no sé si dispusieron de mí. Incluso tomé un espejo para revisarme, estaba intacto. Ah Dios¡.
Ya me veía yo acompañándo posteriormente a las huestes de putones, vestido de florecita por el Paseo de la Reforma y llevándo en las manos un banderín del PRD.
Luego abrí los ojos. Un periodista se encuentra realizando un reportaje en unos de los barrios más peligrosos de Johanesburgo. Ahí habla con el presidente del crimen. Es un negro que controla a las pandillas. Ello roban, asaltan, asesinan. Se meten a los edificios para controlárlos. Luego instalados por la fuerza comienzan a cobrarles renta a los moradores. Hay otros grupos que pelean contra ellos. Hacen disparos, recuperan el inmueble. Luego toman posesión , arreglan todo y le dan bienestrar a los que van a habitar los departamentos.
Entrevistó a un grupo de negros de Afric. El más echador, le decía que ya había estado en la cárcel muchas veces. Al primero lo mató porque no quiso entregárle sus pertenencias. Al segundo lo degolló. Se metió a su casa y al tener un enfrentamiento le metió entre las tripas siete puñaladas.
El decía que así nació, que le gusta ser criminal. Que nunca intentó buscar un trabajo. Tambien le dijo al periodista que mató a un policía. Le dijo que la única razón que tuvo para matárle fue que quería su pistola. En ese momento se la mostró.
Mis padres murieron en un barrio en Johanesburgo, ellos también eran criminales, les gustaba matar, yo lo traigo en la sangre. Además los negros estamos considerados en el mundo como matones, violadores y asesinos o nó?.
Ahora voy a entra a una construcción. Parece que van a edificar un puente y un edificio. Un señor anciano me dice que si le puedo llevar un poco más allá. El piso es arenoso, también hay materiales diversos, tablas, cemento esparcido, cal, varillas, botes con agua.
Le digo al señor que debemos pasar por debajo de ese andamio pero que tenga ciudado. Luego subimos una escalera hechiza de madera. El señor voltea y ve todo ese muladar o tiradero. Me dice que esos se lo debemos a Salinas de Gortari.
Entramos a una recámara. Ahí otro señor pero más viejo está a la espera de que le den medicina. El doctor, abre un maletín, saca una jeringa de aquellas de vidrio, le saca una sustancia a un frasco. Le dice al senil que se ponga de culo arriba, así lo hace, luego certeramente le mete la inyección.
El hombre se queda quieto, luego se sube el pantalón y le agradece al doctor que hubiera acudido a su auxilio.
Luego bajan los dos. Le digo al galeno que es bueno que alguien se preocupe por alguien y acuda a sanarle..
¿ A sanarle dices? : A este viejo cabrón le inyecté heroína. Siempre me paga por adelantado. Yo no soy un pastor de ovejas descarriadas , no se acuerda que su abuelita decía que cada quién haga de su culo un papalote?
Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu.
05 de julio de 2011.
Estados Unidos Mexicanos.

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